Carta
a las Embajadas de España e Italia en el marco de la Campaña "Todas las manos
contra el racismo y la xenofobia"
Quito, 12 de julio de 2002
Excmo. Señor Paolo Legnaioli, Embajador de la República de Italia.
Excmo Señor Andrés Collado, Embajador del Reino de España.
Excelentísimos Señores Embajadores:
En el marco de la Campaña Nacional "todas las manos contra el racismo y la xenofobia", que se inició a nivel nacional el día lunes 8 de este mes y año, las distintas organizaciones de Derechos Humanos, Sociales, Indígenas, de Familiares de los Migrantes y el pueblo ecuatoriano en general, nos dirigimos a ustedes para saludarles y expresarles nuestra profunda preocupación, desconcierto y malestar por la situación que atraviesan miles de ciudadanos ecuatorianos y latinoamericanos en Europa, en particular en los territorios del Reino de España y la República Italiana, que en un inicio acogieron hospitalariamente a miles y millones de personas, ofreciéndoles la oportunidad de abandonar la pobreza y miseria que existe en nuestros países debido a una severa crisis económica, moral, social y política, que ha creado países y gobiernos expulsores de miles de desplazados económicos hacia vuestros países... Hoy en día, esos miles de hombres, mujeres, niños y niñas, sienten el peso de una política migratoria que atenta contra los derechos humanos y las libertades fundamentales de las personas, reconocidos en la Carta Internacional de Derechos Humanos a través de la promoción del racismo, la discriminación la xenofobia y la intolerancia.
Cada día somos testigos atónitos de los resultados negativos y paradójicos de la globalización. La hermana Europa, espejo de los derechos ciudadanos, la libertad y la democracia y referente histórico de luchas populares por la igualdad y el respeto, hoy discrimina a quienes están contribuyendo a levantar sectores económicos antes deprimidos, especialmente en las áreas de la agricultura, y la construcción; ocupando plazas como en el caso del servicio doméstico, para que la mujer europea tenga mejores posibilidades de desarrollo y pueda moverse y ganar espacios sociales, económicos, políticos y culturales. Por otro lado, nuestros inmigrantes que están lejos y causan profunda pena y tristeza en nuestros hogares, han reconstituido tanto en España como en Italia el tejido demográfico de su población que tiene tasas muy bajas de crecimiento, además de que aporta nuevas dinámicas culturales y espirituales, constituyendo así un nuevo paradigma de sociedad donde la riqueza será mayor por la convivencia infinita de multiculturalidad.
Es decir, Señores Embajadores, los inmigrantes no son un problema de por sí, y más bien han significado y significan una oportunidad. AMBOS NOS NECESITAMOS. Ustedes requieren millones de personas para mantener la prosperidad, alimentar a su población, cubrir las demandas de viviendas y otras necesidades; nosotros aspiramos que en términos de reciprocidad NOS ABRAN UNA PUERTA SOLIDARIA, porque América Latina con sus pueblos y culturas aborígenes aportó a la construcción de Europa, además de que hace poco más de escasos 50 años América Latina acogió a miles de sus abuelos que huyeron de las guerras y hasta hoy conviven con nosotros, plenamente integrados y respetados. Vamos a asegurarles algo, Señores Embajadores, para que lo transmitan a sus gobiernos y pueblos: si algún día la historia con sus vueltas y ciclos pone a sus países en una situación similar a la que vivieron en aquellos aciagos tiempos de guerras mundiales y deben muchas personas emigrar nuevamente a América Latina, ENSEÑAREMOS A NUESTROS HIJOS PARA QUE PELEEN Y LUCHEN PARA QUE SUS PUEBLOS SEAN RECIBIDOS COMO HERMANOS, y tengan un lugar PARA CREER Y VOLVER A SOÑAR, porque esa tiene que ser la verdadera grandeza de nuestras naciones.
Anhelamos una Europa grande, democrática, estable, unificada y próspera que no promueva una nueva forma de esclavitud, que no genere exclusión y discriminación; la violencia genera violencia y desestabiliza a los pueblos; nos preocupa la presunción de que un migrante sin papeles es un delincuente y que tenga que ser golpeado, encarcelado y deportado. Se está retrocediendo muchos años en la legislación de las garantías ciudadanas y muchos miles de hogares pueden quedarse sin el sustento diario, incluso pueden quedarse sin sus propias familias. Por otro lado y ya de vuelta, los migrantes que han logrado sobrevivir vendrán a engrosar el cinturón de miseria en nuestros países. NOS OPONEMOS A LA CRIMINALIZACION DE LA MIGRACION, porque no es un hecho de carácter policial, sino tremendamente humano y social.
En este sentido, queremos reiterarles a ustedes y por su intermedio a sus Gobiernos, las siguientes demandas y aspiraciones:
Consideramos, Señores Embajadores, que estas demandas son justas, que la sociedad civil ecuatoriana exige respetuosa y firmemente a sus Gobiernos con el propósito de transformar sustancialmente y en condiciones de dignidad, la actual situación de nuestros migrantes, hombres y mujeres, adultos, jóvenes, niños y niñas que retribuyen y retribuirán con trabajo y progreso a vuestras naciones.
De ustedes, atentamente,
Asociación Hispano Ecuatoriana Rumiñahui
Asociación de familiares de migrantes "9 de enero"
Asociación Americana de Juristas Rama Ecuador
Centro de Documentación en Derechos Humanos "Segundo Montes Pozo S. J."
Red Sindical Enlace FENOCIN
Frente de Jubilados Comunidades Cristianas de Base
Asamblea Permanente de Derechos Humanos (APDH del Ecuador)
Comisión Ecuménica de Derechos Humanos