PRESENTACION DE LA CONFERENCIA

M.ª del Carmen Victory**

** Coordinadora de "Cooperación con el Africa Austral" .

Me cabe el honor, como "Cooperación con el Africa Austral" , de hacer la presentación de las jornadas que hoy inauguramos.

Antes de hacer uso de la palabra, quiero saludar a todos los presentes, miembros de los gobiernos de los países invitados, representantes de ONGs españolas y africanas, de la Red europea de Información y Acción para el Africa Austral, al representante de los países ACP, del Comité de Enlace de ONGs de Desarrollo de Europa. Y a la Agencia Española de Cooperación, a la Dirección General de Africa y Oriente Medio, a la SECIPI que tanto nos han ayudado para poder celebrar esta conferencia.

"Cooperación con el Africa Austral" que es miembro de la Red Europea, era el antiguo "Comité Anti-Apartheid" en España. Se constituyó hace muchos años - cuando hablamos de muchos años estoy hablando de 9, pero son ya muchos - , y trabajó durante todo ese tiempo apoyando la lucha del pueblo sudafricano en contra el apartheid. Y como miembros del Grupo de Enlace de los Movimientos Anti-Apartheid de la Unión Europea, colaboró, impulsó y presionó permanentemente a la UE para conseguir de ésta compromisos y apoyos en la lucha anti-apartheid, en el proceso de transición y de paz de Sudáfrica, y, por último, en las elecciones. Cooperación con el Africa Austral tuvo el honor de ser observador en las elecciones de Sudáfrica y Mozambique.

Cuando no habían pasado casi ni dos meses de las elecciones de Sudáfrica, celebradas el 27 de abril de 1994, como todos sabéis, todos los Movimientos Anti-Apartheid de Europa nos reunimos en Atenas. En aquel momento era Grecia quien presidía la UE. Y unánimemente acordamos y decidimos que el objetivo por el que habían luchado los movimientos anti-apartheid había alcanzado su logro: se había terminado el apartheid, se había erradicado. Por lo tanto, nuestro trabajo, como movimientos anti-apartheid, había terminado, Eso fue una declaración unánime. ¿Qué pasaba, recogíamos nuestros papeles y nos volvíamos a casa? Ah, no. Esa no fue la reacción. Después de ese momento importante del triunfo de la democracia en

Sudáfrica, en que se había cerrado indudablemente un capítulo de la historia de Africa, tuvimos la percepción de ver que los nuevos desafíos, no sólo de Sudáfrica, sino de toda el área del Africa Austral, tenían más que suficiente capacidad para demandar nuevas formas de apoyo y solidaridad. Entonces nos dimos cuenta de que no nos íbamos a disolver, que nos transformábamos, que ampliábamos el ámbito de nuestro trabajo y que iba a ser todo el Africa Austral con quien íbamos a trabajar.

Los movimientos anti-apartheid aceptaron el desafío de esa nueva Africa Austral. Y decidimos cambiar, transformarnos; por eso muchos veréis, cuando nos presentamos como Cooperación con el Africa Austral, que aún mantenemos "Antiguo Comité Anti-Apartheid" . Ya lo vamos a quitar, pero durante un tiempo ha sido necesario por mantener esa identidad histórica.

Simultáneamente, tanto los movimientos de toda Europa como de España, fuimos transformándonos y cambiamos de nombre, pero no era el cambio de nombre lo importante, sino el cambio de opción y de objetivos. El Comité Anti-Apartheid de España, a partir de ese momento, se llamó Cooperación con el Africa Austral, y el Grupo de Enlace de los Movimientos Anti-Apartheid de Europa pasó a llamarse Red Europea para la Información y la Acción en el Africa Austral.

Nuevas estructuras, reforzados equipos, nuevos desafíos, nueva etapa. Nuestros objetivos comunes - los de la Red europea y los nuestros son comunes - fueron enseguida definidos claramente (no ha pasado tanto tiempo, año y medio) y quedaron marcados de la siguiente manera:

* Apoyar y promover el avance de la paz y la democracia en Africa Austral.

* La reconstrucción y el desarrollo del Africa Austral.

* El impulso de lazos de amistad y solidaridad entre los países de la UE y los pueblos de la Comunidad para el Desarrollo del Africa Austral, el SADC.

* La extensión del conocimiento y de la comprensión de la evolución en el Africa Austral entre los pueblos de la UE y de fuera de ella.

* Promover y apoyar el contacto entre los miembros de la Red y otros organismos.

* Y procurar grandes y amplios marcos para la cooperación.

En los meses que transcurrieron desde esa reunión de Atenas en la que decidimos que íbamos a seguir trabajando para el Africa Austral y la reunión ya de constitución de la Red Europea, se celebró en Berlín un acontecimiento importante que afecta a Europa y a el Africa Austral. Los ministros de la UE y del SADC se reunieron para comenzar a estudiar qué nuevas líneas de relación se tendrían que encontrar en esta nueva etapa que vive el Africa Austral.

La Declaración de Berlín fue generosa, amplia y marcó un campo de trabajo perfecto elaborado por ambas partes, el Africa Austral y la UE. Para nosotros es un punto de apoyo y un documento base. Lo que pasa es que no puede quedarse sólo en declaraciones, aunque éstas sean muy correctas, sino que hemos de seguir impulsando esas declaraciones para que se concreten después en acciones y programas.

Con los objetivos generales de la Red Europea, de Cooperación con el Africa Austral, hemos de conseguir que se vayan consolidando los acuerdos de la Declaración de Berlín, teniendo en cuenta todos los acontecimientos desencadenados en toda el área del Africa Austral en estos tiempos: el triunfo de la democracia en Sudáfrica y su integración en el concierto mundial, la pacificación y un comienzo de reconstrucción en Mozambique, reconducción del conflicto de Angola hacia un diálogo tras la firma del protocolo de Lusaka. Países como Namibia, Botswana o Zimbabwe van consolidando positivamente sus instituciones, Malawi, Tanzania y Zambia se encuentran inmersos en un período de transición política... Todo este nuevo desafío que se abría en la nueva Africa Austral, y muchas incógnitas que están planteadas y que se irán aclarando en un futuro no muy lejano. ¿Cuáles serán, por ejemplo, las consecuencias de la posible entrada de Sudáfrica en la Convención Lomé? ¿Cuál será el impacto de la apertura económica y comercial de Sudáfrica en la región? ¿Cuál es el futuro de la Comunidad de Desarrollo del Africa Austral, SADC? Toda esta realidad obliga a redefinir la política exterior de la Unión Europea, a debatir con el Africa Austral las nuevas relaciones (ya lo dice el título de nuestra conferencia), basadas en un diálogo real y en la reflexión sobre los objetivos de unas políticas coherentes de desarrollo comerciales y políticas entre las naciones.

Todo este amplio mar que estamos señalando, y el hecho muy importante para nosotros, los españoles, de la presidencia española de la Unión Europea, no nos urgió, porque estábamos en la fase casi de reestructuración. Pero sin embargo vimos que era un desafío; la presidencia se tenía en un tiempo marcado, y con todas esas condiciones decidimos organizar esta conferencia internacional. Conferencia que tratará temas muy amplios y otros

quedarán sencillamente esbozados. Temas claves, como la consolidación de la paz y la democracia, el programa comunitario de rehabilitación y reconciliación nacional de Angola, el papel de la mujer dentro de este proceso, la revisión de Lomé IV-bis, las negociaciones económicas y de cooperación entre la UE y Sudáfrica, el papel de la cooperación española en la reconstrucción y el desarrollo del Africa Austral, etc.

Todos ellos serán discutidos en el transcurso de estos días. Pero siempre hemos de tener como perspectiva - y ésto nos inquieta, nos preocupa y nos anima - , la dimensión de la región, del Africa Austral, de una nueva región que está haciéndose, poderosamente haciéndose, y que tiene que hacerse, y ojalá, en una próxima reunión, tengamos aquí una bandera del Africa Austral, que hoy no está. Y ojalá que se encamine hacia una unión política, económica y cultural junto con una Europa y una UE con dimensiones nuevas que tienen que dialogar y estrechar más sus lazos.

Creemos que todos los aspectos que abarca el programa son necesarios para ir clarificando las estructuras actuales y el futuro de las relaciones con el Africa Austral, y desearíamos mucho que esta presidencia española - no sólo España, sino España como presidente de la UE - , pueda producir e influir en un avance de todos los planteamientos que hay hoy entre el Africa Austral y Europa. Porque estamos convencidos de que el Sur de Europa tiene que jugar un papel. Estos días estamos celebrando en Barcelona el Gran Encuentro del Mediterráneo. Estamos convencidos de que ese Sur de Europa ha de jugar un papel especial en las relaciones de la UE y el Africa Austral, y de que estamos obligados a que, no sólo España, sino yo diría la Península Ibérica también, lo juegue, y de forma eficaz y solidaria.

Y cuando hablamos del papel de España no me estoy refiriendo sólo al gobierno. Por eso nos dirigimos a todos los gobiernos que en el futuro pueda haber en este país. Nos estamos dirigiendo a la sociedad civil, a la sociedad civil de la que muchos de nosotros formamos parte como organizaciones no gubernamentales.

Esta conferencia que inauguramos hoy ha sido patrocinada y ha contado con el apoyo entusiasta, desde el primer día, de la Agencia Española de Cooperación Internacional, de la Secretaría de Estado para la Cooperación y del Ministerio de Asuntos Exteriores en su conjunto. Y se sitúa, y ésto es lo importante, dentro de un proceso iniciado por todas las organizaciones de Europa dentro de la Red, que apoyan al Africa Austral. La Red, nuestra Red, está preparando una conferencia de gran envergadura sobre el problema de Europa, la UE y el Africa Austral, para la primavera del 97.

Nuestro trabajo de estos días esperamos pueda ser un aporte modesto a esa conferencia de Holanda, y un aporte que ofreceremos a la Unión Europea y sus gobiernos, los gobiernos del Africa Austral en diálogo con la UE y las ONGs españolas y de la UE con las ONGs del Africa Austral. Creemos que todos los que estamos aquí presentes coincidimos en la necesidad del diálogo - diálogo que buscaremos estos días aquí - y en la necesidad de la conferencia, de esta conferencia de Madrid y de la de Holanda, y de otras muchas que vendrán, El reto es muy grande, pero esperamos que por parte de la Comunidad de Desarrollo del Africa Austral, el SADC, del grupo de estados ACP, de los pueblos miembros de la nueva región Africa Austral, de la Unión Europea y de toda la sociedad civil, se harán todos los esfuerzos para avanzar en el diálogo y para concretar las declaraciones en acciones y en compromisos efectivos.

Como organizadores de esta conferencia, pedimos al gobierno español no sólo en la etapa de la presidencia, si no cuando no seamos presidentes de la Unión Europea, y a toda la sociedad, que asuman generosamente el desafío que hoy presenta Africa Austral. Después de trabajar muchos años en ONGs, creo honradamente y reconozco el gran apoyo que España ha prestado desde el gobierno y desde las ONGs a las regiones del mundo, fundamentalmente a América Latina. Pero en este momento pediríamos que ese esfuerzo se vuelque también en el área del Africa Austral.

Renovamos nuestro agradecimiento a todos los que ya hemos mencionado y a tantos y tantos compañeros, presentes y ausentes, que han dado lo mejor de sí mismos para poder celebrar esta conferencia. A todos los tengo presentes.

Un lema que creo que podría quedar como base para nuestro trabajo: que nuestro diálogo Africa Austral, Unión Europea, España - no digo España fuera de la Unión Europea, somos Unión Europea, pero recalco España porque estamos en España - que nuestro diálogo sea profundamente sincero, que expresemos con libertad todo lo que pensamos debe decirse , que hagamos un esfuerzo para intentar llegar a líneas concretas y a posibles acciones que favorezcan el avance para ir definiendo esa nueva relación entre Europa y el Africa Austral.

Paulette Pierson-Mathy[*]

Presidenta de la Red Europea para la Información y Acción para el Africa Austral.

"Antes que nada, me gustaría agradecer a los organizadores el haber invitado a la Red a asistir y a tomar un papel activo en la reunión. He de decir que cuando nos enteramos de la iniciativa de nuestros amigos españoles nos sentimos encantados de que se celebrara una reunión sobre Africa Austral en esta capital, cuando España ocupa la presidencia de la UE. Porque dentro de la Red ha habido mucha actividad, sobre todo en la parte Norte de Europa, pero no hemos tenido muchas oportunidades de asistir a reuniones internacionales sobre Africa Austral aquí. Así que consideramos que ésta iba a ser una gran oportunidad tanto para nuestros amigos de Africa Austral como para nosotros, europeos, de poder compartir con nuestros amigos españoles algunas ideas sobre nuestro trabajo en el momento en que ocupan la presidencia de la Unión Europea.

Mi amiga ya ha hablado de la Red, así que podré ser más breve de lo que anticipaba. Ella ha indicado las circunstancias en las que se creó la Red, establecida formalmente en Abril 1995, un año después de las elecciones de Sudáfrica y, como ella ha mencionado, básicamente porque existía el reto de adaptar nuestro trabajo de solidaridad a la situación de Sudáfrica en aquel momento.

Y nuestro reto no se limita a Sudáfrica. Toda la situación mundial ha cambiado paralelamente a los cambios de Sudáfrica, y en nuestro trabajo de solidaridad tenemos que tener en cuenta estos cambios. Antes, nuestro papel era de alguna manera más sencillo, porque Europa estaba dividida; todo el mundo estaba en contra del régimen de apartheid, del sistema colonial, pero no todos los gobiernos ni todas las fuerzas políticas apoyaban la verdadera lucha por la liberación. Durante la Guerra Fría había incluso una política de descrédito del movimiento de liberación porque no luchaban sólo por la independencia en el sentido formal de la palabra, sino también por obtener el control del orden económico, social y cultural de su país. Y ésto iba en contra del deseo de las grandes potencias, incluyendo los países occidentales, los antiguos colonizadores de Africa. Y nuestro papel como movimiento anti-apartheid y de solidaridad consistía en poner en contacto inicialmente a los movimientos de liberación con los poderes políticos de nuestros países, para poder transmitir el

verdadero mensaje y que la campaña de desprestigio y descrédito que intentaba asimilar a algunos movimientos de liberación con el comunismo internacional o con la Unión Soviética, fuera destruido en favor de la verdad.

Actualmente, la situación ha cambiado. Pero sigue habiendo lucha en el mundo; aunque haya una sola superpotencia, se sigue luchando por la justicia económica y social, la paz y la seguridad. Y, afortunadamente, creo que Europa Occidental, la Unión Europea, adoptó el año pasado una política que está muy relacionada con los cambios que hemos visto en todo el mundo y en Africa Austral. Nosotros hemos apoyado fuertemente toda una serie de iniciativas de la Unión Europea, por ejemplo, la creación de un programa especial para ayudar a las ONGs a cooperar en la creación de la sociedad civil, etc.

Pero, hoy por hoy, mientras se desarrollan las negociaciones entre la Unión Europea y Sudáfrica, cuando se están desarrollando nuevas políticas entre el SADC y Europa, tenemos que seguir siendo críticos y, a la vez que apoyamos estas políticas, hemos de mantenernos constantemente alerta para comprobar que estas políticas favorezcan a los pueblos de Africa Austral y a la gente de allí que vive una situación cada vez más difícil pues la crisis económica sigue presente. Creemos que nuestro papel consiste en mantener el contacto entre las gentes, trabajar con la sociedad civil, cuando sea posible con los gobiernos, siempre que éstos actúen en favor de su gente.

Por ejemplo, entre las últimas campañas en las que hemos participado podemos mencionar algunas en Mozambique y Angola. Nuestra relación con esos países data de hace mucho tiempo: ya trabajamos con ellos durante su lucha anti-colonial. Por lo tanto, creemos que tenemos un cierto conocimiento de su situación y acceso a las personas de allí, y podemos ver cuáles son los objetivos por los que luchan. Pero no estamos de acuerdo con la visión de la Unión Europea sobre lo que es la democracia en esos países ni sobre la economía de mercado que hay que establecer.

Los antiguos movimientos anti-apartheid y de solidaridad de cada país tienen un programa diferente, mantienen su propia individualidad y trabajan según la situación económica, social y política de su país. Algunos cuentan con el apoyo de sus gobiernos, otros no, pero todos siguen luchando. Algunos son organizaciones muy fuertes, otros tienen más problemas. Todos tienen distintas perspectivas e ideas sobre las nuevas relaciones a establecer con los países de Africa Austral.

Por eso os agradecemos la oportunidad que nos brindáis con esta reunión de poner en común todas estas ideas."

Ana M.ª Ruiz Tagle[*]

* Presidenta de la AECI (Agencia Española de Cooperación Internacional).Ana M.ª Ruiz Tagle*

En primer lugar, permitidme que aquí, en la Agencia Española de Cooperación Internacional, que como sabéis es la casa de todos - tanto a nivel gubernamental como de sociedad civil - de todos los que trabajamos y apostamos por la cooperación entre todos los pueblos, os dé la bienvenida y felicite muy especialmente a los organizadores de estas jornadas, a Cooperación con el Africa Austral, por esta iniciativa de reunirnos durante tres días aquí, en España, bajo la presidencia de la Unión Europea; todas las personas, ONGs, autoridades gubernamentales y en general todos los que queremos apostar por un futuro de la cooperación que luche por otro orden mundial. En estas jornadas podremos buscar respuestas a problemas que se nos plantean al final del milenio. Todos sabemos que lo que nos ha servido hasta ahora para ordenar este mundo ya no podemos seguir utilizándolo, y que nuestra obligación es encontrar un nuevo camino. Puede que no veamos mucha luz, pero sí vamos a empezar a caminar. Por eso quiero felicitaros.

Y también quiero agradecer la presencia a todas las ONGs que vais a participar. Permitidme que os nombre a todas y cada una de vosotras: Asamblea de Cooperación por la Paz, la Asociación Pro-Derechos Humanos de España, el Comité de Solidaridad Monseñor Oscar Romero, las Comunidades Cristianas Populares, las Iglesias Evangélicas de España, IEPALA (Instituto de Estudios Políticos para América Latina y Africa), Justicia y Paz, MPDL (Movimiento por la Paz, el Desarme y la Libertad), y Paz y Cooperación. Y agradeceros que nos hayáis permitido, a los responsables de los gobiernos del Africa Austral y de la Unión Europea y de la Cooperación Española, sentarnos en la misma mesa y poder, entre todos, buscar lo que ya mencionaba, una posible respuesta a los grandes desafíos que se nos plantean.

Yo creo que con esto ensayamos una fórmula de trabajar por la cooperación. Yo lo he dicho y lo repito, porque estoy plenamente convencida: o la cooperación se hace desde un planteamiento de colaboración y coordinación entre todos, o difícilmente conseguiremos el objetivo último de la cooperación: el desarrollo de todos los países, no ya de los países del sur, sino de los del norte también, porque estamos configurando un nuevo orden

mundial. Debemos sentarnos todos juntos, cada uno desde sus responsabilidades y compromisos, pero todos juntos, para ser más solidarios.

Hoy debatimos sobre Africa Austral. Yo pienso que actualmente es una prioridad fundamental. Hablo en nombre de la Agencia Española, en nombre del gobierno español, pero también, y me consta, hablo en representación de la presidencia europea pues sé que es una prioridad de la misma. Todos hemos contribuido a ello. Veo aquí cerca a nuestro embajador de Angola. Recuerdo ese seminario que tuvimos en la Universidad Politécnica donde se esbozaron todos los retos económicos, de participación, de estabilidad democrática, etc. y donde se dieron algunas fórmulas que estoy segura que han sido muy útiles en el difícil proceso que está viviendo Angola. Quería mencionar también aunque no están hoy con nosotros, a los miembros de las ONGs de Mozambique que se encuentran realizando una visita, divulgando la labor de sus organizaciones en aquel país. La Reina de España ha recibido hoy a la ex-ministra de educación, la Sra. Machel y a la presidenta de la Unión de Cooperativas. He tenido el privilegio de acompañarlas, y una visita de 5 minutos se ha prolongado durante hora y media, entrando en todos y cada uno de los temas, cursándose incluso una invitación oficial a la Reina para visitar Mozambique. Ella decía "[exclamdown]ojalá pudiera ir!" .

Quiero también comunicaros que el otro día tuve la gran oportunidad de inaugurar un curso en la Universidad Complutense de Madrid, en la facultad de Ciencias de la Información, donde un grupo de jóvenes con un plantel de profesores de todo Africa Austral han inaugurado un seminario que se llama "Africa nos llama" . Durante 9 meses, todos los jueves de 2 a 3 de la tarde, hablarán de este tema. Por eso os decía que esto es una forma de apoyar y colaborar.

En España ha habido una respuesta de solidaridad que se inició con Ruanda, pero que me consta es igual con Mozambique y Angola, y es que Africa y la Unión Europea forman parte de una realidad mundial. Para nosotros es un reto el espacio euro-africano. Si hoy nos tenemos que congratular todos de que anoche se firmara el acuerdo sobre el gran espacio euro-mediterráneo, donde 800 millones de habitantes vamos a encontrar fórmulas de convivencia y apostar por un futuro, yo creo que apostar hoy por ese otro espacio de euro-africano no es apostar por la utopía; es apostar por una realidad que hoy se inicia con este seminario, gracias a los organizadores, pero que creo muy pronto - de todos nosotros depende - podrá ser una realidad.

Yo decía antes que Africa es una prioridad, en la cooperación española y en la de la Unión Europea. Muchos debaten si Iberoamérica es una prioridad

en la cooperación española. Pues yo digo: Iberoamérica, el Magreb y el Mediterráneo son una prioridad, pero Africa Austral también lo es. ¿Por qué nos hemos acostumbrado a excluir algo para potenciar otra cosa? Yo creo que al apostar por un nuevo orden mundial, en el que España y su cooperación vuelvan a jugar un papel importante, tienen que estar al mismo nivel de prioridades Iberoamérica, el Mediterráneo, el Magreb y Africa Austral.

Creo que eso es algo que está en la mente de todos, pero al recordarlo una vez más nos ayuda a encontrar las ideas que, verbalizando, se puedan convertir en acciones. Muchas veces se dice que en los seminarios, los encuentros, se habla mucho, pero ¿y después qué? Pues yo creo que al hablar mucho, al formular muchas ideas, surge la forma de plasmarlas en acciones. No conozco a ningún pueblo que haya encontrado su camino sin ideas, que después se concreten en acciones. Y yo creo que con este seminario estamos poniendo una gran piedra para ese importante encuentro del espacio euro-africano.

Yo decía que hemos de encontrar un nuevo orden mundial. Ya no es algo que todos deseemos: es una realidad. Estamos asistiendo a una globalización de la economía. Vemos que cualquier tormenta de tipo económico o financiero tambalea totalmente este mundo. Y estamos también asistiendo a un cambio demográfico. Hasta ahora nunca la humanidad se había duplicado dentro de una misma generación. En ésta lo hará. Si somos 5.700 millones de habitantes, en menos de 30 años vamos a pasar a ser el doble , y además van a crecer fundamentalmente los países potencialmente más ricos. Yo a veces me pregunto dónde está la riqueza de los países, si en la acumulación de los países del norte o en las capacidades de los países del sur, donde lo único que hay que hacer es potenciar sus recursos humanos.

Comentaba antes lo mucho que aprecio estos encuentros: porque nos sientan juntos, como debe ser, a las ONGs, la sociedad civil, los responsables políticos de un momento dado y a todas aquellas personas que tengan algo que decir para configurar ese nuevo orden mundial.

Me gustará descender, porque podéis pensar: "Bueno, una prioridad como filosofía está bien, pero entremos en el campo de las acciones, empecemos a caminar y busquemos realidades." La Agencia Española de Cooperación ha hecho del Africa Austral una prioridad en sus acciones concretas de gobierno y de cooperación. Las cifras cantan. Estamos apostando fuertemente por Angola, por su proceso de paz y convivencia democrática, entre otras cosas porque nuestro país también ha pasado por una transición y sabemos lo importante que es recibir apoyo en estos momentos. Y lo mismo

en Mozambique. En Sudáfrica vemos como se ha producido el desenganche de esa situación y tenemos un reto que hay que abordar. Y no sólo desde la cooperación oficial bilateral sino también a través de las ONGs que son importantísimas. Antes había muy pocas ONGs españolas que trabajaran en Africa. Africa era la gran desconocida. Pero, en poco tiempo, gracias a las campañas de sensibilización, las ONGs han visto muchas posibilidades de conectar con esos pueblos. E igualmente desde la Unión Europea.

Creo que España se ha caracterizado por ser uno de los países de la UE que más ha apostado por acciones concretas en el continente africano. Nuestros ejes prioritarios en cooperación han sido, lógicamente: la salud y la inversión en recursos humanos e infraestructuras, porque la mayoría de vuestros países han quedado destrozados por esa falta de entendimiento y de diálogo de muchos países europeos. Tenemos una deuda no histórica, sino milenaria, que saldar, donde dejemos el pasado y apostemos fuertemente por el futuro.

En Mozambique me comentaban "Quizá no quisiéramos tantos proyectos, programas concretos, aunque también son necesarios. Nos gustaría que apostarais fuertemente por nosotros, para que pudiéramos vivir en convivencia pacífica. Llevamos 30 años viviendo bajo el expolio de una guerra, ¿cómo vamos a reconstruir un país si estamos viviendo en una situación extrema? Necesitamos un mínimo de poder vivir en paz, y nosotros mismos ya sabremos salir adelante." Creo que ya hay que apostar por un segundo estadío en la cooperación para conseguir que esos pueblos se fortalezcan a nivel de sus instituciones democráticas, que es lo único que legitima el trabajo de los pueblos. Y entre todos facilitar que esas instituciones y esa convivencia no sean una quimera, una utopía, sino una realidad.

Por eso hablaba de la importancia que tiene este seminario; la tiene porque entre todos vamos a hacer un estudio de Africa Austral desde la realidad y con la participación, como no puede ser menos, de los propios protagonistas que no son otros que los propios africanos. A veces se habla de las colonizaciones de Europa, desde los países del norte, y creo que a veces también los diseños de cooperación se quieren imponer desde aquí. Cuidado con eso. Yo he tenido el gran privilegio de asistir a tres cumbres mundiales: El Cairo, Copenhague y Beijing. Y creo que lo que hay que hacer para crear el espacio euro-africano lo saben mucho mejor los habitantes, el pueblo y los gobiernos de estos países. Lo único que les falta es la financiación. Hagamos ese encuentro, ese espacio euro-africano, pero desde la perspectiva de sus protagonistas, que son ellos. En Europa hemos de empezar a desprendernos de muchas cosas que no eran nuestras. No es posible un orden mundial

donde Europa no aprenda que se tiene que desprender; no que tiene que dar, si no que se tiene que desprender; de su forma de ver la vida, la política, etc.

Ayer mismo se firmó el acuerdo euro-mediterráneo, que es una realidad porque se ha entendido desde un talante de diálogo pues eran los distintos países de la cuenca mediterránea los que tenían que poner sobre la mesa sus condiciones mínimas para una convivencia en paz y democrática . Nosotros, a veces, tenemos que pensar en caminar por esa vía.

Solamente quería decir unas palabras, no me quiero alargar, unas palabras de inauguración de este seminario. Hemos de apostar, y yo apuesto, porque esta cita es la primera de muchas que tendremos.Tenemos muchas cosas pendientes, no sólo en la presidencia de la Unión Europea, Tenemos esa Conferencia de los Grandes Lagos, que no me gustaría dejar sin nombrar esta tarde, que se celebrará en el primer semestre del 96 con los países de toda la región, con todos sus problemas de desplazados y refugiados. Apostemos todos por Euro-Africa, por su espacio. Es mejor apostar por ello desde la solidaridad, pero si no, apostemos por la racionalidad, porque este orden mundial no se puede construir sin Iberoamérica, sin Europa, sin Africa y sin Asia. Entre todos construiremos mejor ese orden mundial.

Gracias a todos. Queda inaugurado este seminario."

 

 

 

 

[ ]* Presidenta de la Red Europea para la Información y Acción para el Africa Austral.

 

[ ]* Presidenta de la AECI (Agencia Española de Cooperación Internacional).