
Vistas algunas nociones sobre el desarrollo y la función que en él desempeñan las O.N.G., definamos por último el papel que puede jugar Ingenieros Sin Fronteras. Ante todo, debemos ser realistas en nuestras pretensiones, entre otras cosas porque una visión ajustada de los medios disponibles y de los objetivos perseguidos redunda en una mayor eficacia de las actuaciones. Teniendo esto en cuenta, y la necesidad de una mentalidad perceptiva y gran dosis de pragmatismo respecto a un proceso tan dinámico y cambiante como el del desarrollo, se requiere igualmente una cierta perspectiva que permita integrar los esfuerzos en una estrategia global, con el largo plazo como horizonte. Así, como campos genéricos de actuación podríamos señalar dos:
Como estrategias podemos apuntar, sin ánimo de exhaustividad, por ejemplo tres:
Así, la estabilización del marco macroeconómico en estos países va a exigir una gran disciplina en el gasto público (habiéndose partido ya de una situación de graves carencias institucionales en el aspecto asistencial), lo cual implicará elevados costes sociales.
Añadamos ahora algunas consideraciones más. Por ejemplo, ¿por qué no nos hemos integrado en asociaciones ya existentes? Desde luego, no se trata de atomizar esfuerzos y desde el primer momento tenemos clara nuestra intención de cooperar con otras organizaciones. Sin embargo creemos que constituyéndonos en asociación recogemos voluntades en los campos académico y profesional que tal vez de otra manera no hubiesen participado en este proceso. Además, dado nuestro origen, pensamos que podemos contribuir activamente a fomentar el papel de la universidad como agente del desarrollo a través de la colaboración y la investigación. Constatado que la ciencia sólo puede contribuir significativamente al desarrollo si se encuentra íntimamente ligada al proceso productivo, se reconoce entonces un campo en el que los (futuros) ingenieros tenemos, mucho que decir.
Asimismo, queremos destacar nuestra vocación multidisciplinar, no sólo por el enriquecimiento de las respuestas al que debe conducir, sino como exigencia de las interacciones presentes en el proceso de desarrollo. E1 alcance de los proyectos s vencimiento de la importancia de la empresa. A todo lo cual, cabría añadir lo que dirían los ingleses: "Don't say it, do it".
Alexander King y Bertrand Schneider (19913. "La primera revolución mundial". Editorial Plaza y Janés.
Gary Becker (1983). "Capital humano". Alianza.
Theodore W. Schultz (1961). "Investment in Human Capital". American Economic Review.