
Las experiencias de las mujeres en la creación y consolidación de sus empresas les permitió crear unas alternativas a la migración. Estas experiencias son:

El maíz está en el corazón de México. La tortilla de maíz con una pizca de sal, frijol y chile proporcionan lo básico para una dieta balanceada (carbohidratos, proteínas, vitaminas), lo que ha permitido la subsistencia de las clases populares, generación tras generación.
El procesamiento de la masa y de la tortilla ha evolucionado como todas las técnicas. En muchas comunidades, sobre todo en las zonas indígenas, subsiste, con algunas modificaciones, el metate prehispánico, utensilio de piedra en el que las campesinas muelen el maíz. En las regiones mestizas, se ha introducido el molino manual, que permite producir masa en menor tiempo y esfuerzo. Posteriormente se multiplicaron los molinos motorizados y las tortilladoras, inventos mexicanos que dieron pie a la creación de pequeñas empresas familiares o sociales.
En la década de los setenta empezaron a aparecer los molinos colectivos, impulsados en la mayoría de los casos, por grupos o promotores externos procedentes de instituciones públicas, centrales campesinas u ONG. Respondían a una de las necesidades más sentidas de las comunidades, ya que aligeraban el trabajo doméstico al eliminar la molienda manual. En las empresas sociales de mujeres, el molino y las tortillerías crean, además, un espacio de reunión, facilitan la organización, las relaciones con terceros, la toma de responsabilidades, el aprendizaje del manejo empresarial y la conquista de una presencia distinta en el ejido.
ENREDADORA: MOLINO Y TORTILLERÍA.
Origen: En la Enredadora empezamos en 1993, conocíamos a Evelyne desde tiempo atrás; en un principio éramos muchas socias, algunas se fueron saliendo y ahora somos 15. Cuando empezamos a hacer el local, los esposos trabajaron de albañiles en la obra y nos dieron un préstamo de México, que ya acabamos de pagar. Estamos bien, tenemos dos empresas: un molino y una tortillería. Pensamos en la tortillería y en el molino porque hacían falta y para que nos ayudaran en los ingresos. Había otro molino, pero la señora trataba muy mal a la clientela; ahora nos compran a nosotras porque les tratamos bien.
Ventas: Los productos del molino son la masa de maíz, que sirve a la elaboración de tortillas, tamales o atole, y la harina de trigo. Hasta una fecha reciente, las tortillas se vendían sólo en la comunidad: El Centro y el grupo presentamos a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo del gobierno local un proyecto de recapitalización de la empresa, a través de la distribución de tortillas a ejidos vecinos. El apoyo fue solicitado y autorizado bajo la forma de un donativo y de un crédito a 12 meses para la compra de la materia prima necesaria para el incremento de la producción.
Producción: El molino genera ingresos semanales que van de 500 a 800 o 1000 pesos (100 dólares) y salarios individuales de 150 pesos (15 dólares); la tortillería todavía no se acaba de pagar, por lo que el producto de las ventas se abona a la cuenta de FIFONAFE, después de cubrir los gastos de gas, luz, etc. En ambos casos, las socias trabajan por turnos rotatorios cada semana. Hay una tesorera por empresa, quien recaba los ingresos y lleva la contabilidad.
Capacitación: Los proveedores de la maquinaria explicaron brevemente su funcionamiento cuando la instalaron, las habilidades para repararla se desarrollaron en la marcha. Las mujeres señalan: En la tortillería, después de que Francisca se cortó un dedo y otra muchacha también, tomamos un curso sobre primeros auxilios con un médico y una enfermera del Salto, porque quedamos muy asustadas.
Funciones: Hay una presidenta, una secretaria, una tesorera del consejo de administración y un consejo de vigilancia de tres personas que se cambian cada tres años.
Dificultades: Cuando llueve mucho, se descompone la luz eléctrica y no puede funcionar ni el molino, ni la tortillería; la gente se queda sin comer.
EL RODEO: MOLINO.
Origen: En el Rodeo, empezamos con el molino en 1992, cuando Evelyne formó un grupo de mujeres; al principio éramos 10, se compró el molino y cuando se pensó en lo del local muchas se salieron, ahora somos siete porque es poquito lo que sacamos y algunas dicen que nos les conviene. El rancho [la comunidad] es chiquito y lo único que se vende es lo del molino; vendíamos otras cosas, pero después la competencia nos imitó y dejamos de hacerlo. En el Rodeo, pensamos en el molino porque el que había no daba un buen servicio, no quisimos la tortillería porque el rancho es pequeño.
Ventas: Las mujeres de la comunidad llevan a moler su nixtamal (maíz ya cocido) para hacer tortillas o atole. El servicio de molienda se cobra por cubeta (recipiente que se utiliza como medida). Como el maíz es de ahí mismo, tiene buena calidad.
Capacitación: Las socias recibieron varios cursos y asesorías. Entre ellos están los talleres de planeación estratégica, en los que definieron su misión, plan de mejoras, etc., y los de contabilidad. No se las capacitó para arreglar el molino cuando se descomponía.
Organización: La mesa directiva está definida por el reglamento de las UAIM. Los ingresos ahora son de aproximadamente 85 pesos semanales, pero fueron mucho más en el pasado. La empresa perdió clientela por la competencia. En estas condiciones, las socias no reciben un salario fijo, primero pagan la luz y luego se distribuyen algo de dinero, si les queda.
SALTO DE PEÑA: MOLINO.
Origen: En Salto de Peña empezamos con un molino, la gente se quejaba mucho del otro molino y nos decidimos a poner uno. Fuimos con el gobierno para que nos apoyara, pero nada; fuimos a la presidencia, pero eran demasiados requisitos. Mi esposo donó el terreno para que quedara a nombre del grupo y conseguimos el apoyo del FIFONAFE para construir el local. Con el molino funcionando, tenemos dos años, tardamos un año de puros trámites. Se hizo el local, se vio lo de la luz, GEM nos prestó los 8 mil pesos para instalar la línea trifásica. Pagamos pronto los dos créditos, retomamos las ideas que nos dieron las gentes del rancho para vender lo que querían.
Ventas: Se proporciona el servicio en Salto, pero también vienen mujeres de los alrededores. Nos dimos cuenta que los que se iban al norte compraban harina de trigo, y así fue como, además de moler el maíz, empezamos a vender otras cosas.
Capacitación: Reciben asesoría y cursos sobre diferentes temas de las asesoras del CEREMUBA.
Producción: Son tres socias, el molino genera ingresos entre 600 y 700 pesos semanales (70 dólares) y las mujeres se pagan un salario de alrededor de 100 pesos (10 dólares) cada una.
Materia prima: Tienen que ir a comprar el trigo fuera de la comunidad y llevarlo a la empresa, se turnan cada ocho días; también compran maíz para hacer "puscua" (harina para atole). Gracias a esta diversificación de actividades les va muy bien. Señalaron como problema el precio del maíz, que se dispara cuando escasea. Una vez se descompuso el molino y ellas mismas cambiaron los baleros (rodamientos) y lo arreglaron, con la ayuda de los esposos.
ESTANCIA DEL COPAL: MOLINO.
Ventas: Muelen el nixtamal para la gente de la comunidad.
Producción: En el grupo son 17 mujeres y el molino genera ingresos por un monto de 100 a 200 pesos (20 dólares) semanales. Antes tenían un salario de 30 pesos cada una (3 dólares), pero dejaron de pagarse mientras reembolsaban el préstamo que les permitió comprar un motor eléctrico.
Crédito: Recibieron dicho apoyo de FIFONAFE a través de una gestión del CEREMUBA.
COMEDERITO: PANADERÍA.
Origen: En Comederito pusimos una panadería, empezamos 22 mujeres y ahora somos 10, de las cuales trabajamos sólo cinco por distintas razones, por los hijos, porque les parecen pocos los ingresos... Evelyne fue y nos invitó a formar parte del grupo y dijimos que sí. La gente de la comunidad nos decía que hacía falta una panadería, porque el pan de la competencia era duro; nosotras damos un buen servicio.
Ventas: Venden panes dulces, como cuernitos (croissants) sencillos o de canela, conchas, besos, polvorones, pellizcos, estrellas, campechanas, mantecadas, pan de elote, bigotes, y bolillos. Salen a entregarlos a las comunidades de Encino, Comedero y Garbanzo... Van de dos en dos, caminando o en autobús, y se programan para que las que salieron un día descansen el otro: Ahí en el rancho vendemos poquito, pero, saliendo sí vendemos. Siempre que salimos llevamos 100 o 120 piezas de pan y lo llevamos calientito.
Materia prima: Utilizan aceite, huevo, margarina, vainilla, royal, coco, cocoa, manteca, mermelada, harina, azúcar, colorantes, levadura, sal y leche, principalmente. Sus herramientas son una mesa de trabajo, una báscula, moldes, espigueros, un horno de gas, charolas y una batidora. Compran la materia prima en Irapuato, ciudad que les queda lejos, únicamente les llevan la harina hasta la comunidad. Consiguen todos sus insumos sin dificultad, menos la manteca.
Capacitación: Les han impartido varios cursos, entre ellos, uno de contabilidad; el primero fue para aprender el oficio:
Nos enseñaron cómo manejar el horno, a hacer pan, ya desde antes de poner la panadería, nos había enseñado una señora. Luego fue a enseñarnos Lucía de San Lucas [la otra panadería de la Red], estuvo con nosotras unos cuatro días; ella hacía que nos levantáramos a las 3 ó 4 de la mañana para mezclar la masa, hacíamos las bolitas y el pan, pero muy desveladas. Nos empezó a enseñar en un horno de estufa, íbamos todas a mi casa. El bolillo es lo que no nos salía, no nos quedaba, parecía huarache [sandalia]. Ahora, ya nos sale bien. Después, nos fuimos con un panadero, para que nos diera un curso que duró un mes. Aprendimos rápido, yo creía que era más difícil. Al principio se nos quemaba el pan. Una vez, fue toda la charola y las mujeres del grupo nos lo comimos todo. Otra vez apagamos el horno y de repente se nos olvidó la charola de bolillos, cuando nos dimos cuenta ya estaba bien dorado e hicimos una capirotada [pastel a base de pan duro].
Producción: La panadería genera ingresos por alrededor de 500 pesos (50 dólares) por semana, si salen todas a vender. Las socias se pagan un salario de 200 pesos mensuales.
Contabilidad: En la empresa, existen los mismos cargos que en todas las UAIM. La tesorera lleva la contabilidad y se cambia cada tres años. Las mujeres explican: Hacemos las cuentas diario, por ejemplo, cuántos panes hacemos, cuántos vendemos y cuántos sobran. Entre todas ayudamos a la tesorera, pero necesitamos más capacitación en contabilidad para mejorar.
Recursos: Recibieron un primer crédito de FIFONAFE, que acabaron de pagar en tres años; después compraron un refrigerador en abonos. Ahora cuentan con un local, la maquinaria, el equipo de la panadería, el producto de sus ventas y su fuerza de trabajo.
Dificultades: Cuando se termina el gas, hay veces que tardan en ir a llenarlo. El camión tarda bastante para llegar hasta Comederito, por eso no quieren ir hasta allá. Sin gas, no podemos hacer pan. Otra dificultad es cuando no nos ponemos de acuerdo en algún asunto, pero, en general, las que estamos ahora nos llevamos bien.
LOGROS:
EXPECTATIVAS:
Que el trabajo nos rindiera más, que tuviéramos más ganancias para aumentarnos el salario; que haya buena comunicación entre nosotras, para que no existan los malos entendidos.
Origen:
Un grupo de mujeres fuimos a conocer la experiencia de la URAC en Querétaro. Sus cajas de ahorro son de mujeres, hombres y niños. Nos explicaron cómo funcionaban, nos estuvieron pasando a diferentes oficinas, a las computadoras, nos dijeron que había programas para mujeres embarazadas, nos gustó también que los niños tuvieran fondos para su escuela... Así lo empezamos a promover con las mujeres que conocíamos en la comunidad, platicamos con las socias de las empresas de la Red y sus hijos. Después hicimos un taller, en el que nos pusimos de acuerdo sobre el reglamento, lo que íbamos a hacer y cómo íbamos a dar los préstamos. En la comunidad de Rodeo tenemos personas grandes y niños, en total son 70 ahorradores. Platicamos primero a los familiares y después fuera del grupo. Así fue como crecimos hasta llegar a 70.
EXPERIENCIA ANTERIOR DEL AHORRO
Anteriormente, las mujeres no habían tenido una experiencia institucional de ahorro. Cuando necesitaban dinero, lo pedían a los prestamistas y tenían que pagar intereses del orden del 20% mensual Ahora hay una diferencia de un punto entre el interés cobrado por préstamo y el generado por el ahorro, además de otras ventajas que diferencian las cajas de la Red de otras: En nuestras cajas no cobramos intereses altos para los préstamos y además damos bastante tiempo (hasta 10 meses). Del mismo ahorro podemos pagar los abonos cada mes. El tiempo que se da para pagar depende de cuánto se preste; hay plazos de tres meses, de siete meses, y es en abonos; a fin de cuentas se acaba pronto, tiene muchas ventajas.
FUNCIONAMIENTO DE LAS CAJAS
Semanalmente, las cajeras recogen el ahorro a una hora y en un lugar dado y lo llevan a las oficinas de Apaseo. Mensualmente dan a todas las ahorradoras el informe de cuánto tienen, con todo e interés, y llenan las solicitudes de préstamos. Ahora ya tenemos más agilidad para manejar el dinero y llevar bien en orden los papeles, llenamos hojas de colecta para los niños y para los grandes. Después, las asesoras meten los números a la computadora y el ahorro al banco.
LA UTILIZACIÓN DE LOS PRÉSTAMOS
Algunas personas los usan para cuando tienen algún enfermo o necesidades en su casa. O si alguien les dio un préstamo (por fuera), el dinero también les sirve para pagar los intereses. Los niños, para los útiles del colegio o lo que ellos se proponen comprar, o para un festejo [...] Queremos tener más ideas para animarles a que ahorren [...] Los préstamos nos han servido mucho [...] Del mismo molino, lo que ahorramos, una parte la metemos en la caja y damos lo que queda para la cooperación del empedrado de las calles.
A las mujeres, las cajas de ahorro las han ayudado a salir de muchos problemas. Ahora ellas tienen una manera de obtener dinero con su mismo dinero, cuando lo quieren retirar ya tienen un poco más. Si se les presenta alguna urgencia, tienen algo con qué contar. Me han platicado que, algunas veces, han tenido que conseguir dinero con prestamistas; ahora se les hace más fácil, con su mismo ahorro no pagan tantos intereses. Los niños tienen para comprar algo que necesitan. No estaban acostumbrados a ahorrar. Preguntan si pueden ahorrar, yo les digo que sí, en un principio se había fijado una cantidad de 2 pesos semanales, ahora algunos ya llegan a sus 7 pesos, están contentos y las mamás también.
DIFICULTADES
Cuando las mujeres no acuden a dejar su ahorro, para la cajera es una pérdida de tiempo. Otro problema es cuando no cumplen con sus pagos o se salen del reglamento. Hasta ahora, la mayoría sí cumple con las reglas, las que no, hacemos que paguen.
EXPECTATIVAS:
Que pudiéramos prestar dinero también a personas que estén fuera de la caja, [no sean socias] para que más gente se beneficiara, siempre y cuando acuda a las reuniones de cada mes.
Al analizar su presencia y visibilidad en las comunidades, las participantes en el taller comentaron que:
Falta hacer trabajo para que la Red tenga visibilidad como organización en la región. Actualmente, las mujeres han logrado que las vean como grupos y personas que están haciendo esfuerzos para salir adelante en beneficio de ellas mismas, sus familias y la comunidad:
CEREMUBA:
En la región nos identifican menos como Centro que como Red de Mujeres y menos como Red que como Evelyne y Fati. En las comunidades hablan de lo que hacemos, aunque no sepan bien de que se trata; nos conocen y reconocen nuestro trabajo. Nos piden cosas, tenemos presencia... Esto también tiene su peligro porque a veces nos piden cosas que no podemos resolver; estamos cerca de la gente, somos un puente para resolver problemáticas de todo tipo... Creo que estamos dando una respuesta a una demanda quizás no formulada de las mujeres campesinas de relacionarse con otras mujeres para la construcción de su identidad .
Por su parte, las socias de la Red manifiestan al respecto:
En Puruagua, la gente sí me lo ha dicho; nos ven a veces desanimadas, pero nos dicen que le echemos ganas, que como mujeres tratemos de salir adelante, nos han ofrecido apoyos.
El grupo Santa Fe de Guanajuato nos invitó porque me veía muy animosa, la que me invitó, es porque ya había oído hablar del grupo y de lo que hacíamos nosotras aquí.
En Comederito, en la panadería llega gente a preguntar cosas acerca del grupo. Y nos preguntan por los talleres a los que vamos cuando salimos. Luego las señoras llegan para que les enseñemos a hacer pan.
En Rodeo, la gente ya reconoce lo que hacemos; cuando va al molino, valora lo que hacemos. Y también con las cajas, hay una persona que está interesada en formar una y yo le digo que con capacitación y le expliqué, y se quiso quedar ya en la caja.
Es difícil que te reconozcan el trabajo, con la misma familia a veces está la dificultad, o como que no les interesa lo que estamos haciendo, o tienen envidia.
También han ganado en capacidad de negociación: No teníamos gas y teníamos que trabajar con tanques chicos, las distribuidoras no nos querían surtir el tanque estacionario. Con la ayuda de Evelyne y Ceci pusimos una demanda en la Secretaría de Comercio y Fomento Industrial (SECOFI) y les demostramos que sí podían subir a la comunidad. Sobre este trabajo, las asesoras opinan:
En general, las empresas implucan para las mujeres, una carga extra de trabajo, se tienen que levantar bien temprano para dejar listas las tareas de la casa antes de irse a la empresa. Sin embargo, pese a las dificultades, los logros son significativos y les dan presencia en el ejido, han ganado espacios, de varios sitios les llaman para apoyar "x" evento, ya tienen una visibilidad, se les conoce porque tienen capacidad de organización y, algo muy importante para ellas, aportan al ingreso familiar... Actualmente las empresas son bien aceptadas, en parte también porque se dedican a actividades que no compiten con las de los hombres. Algunos de los problemas que han tenido las compañeras que engordan los borregos [ovejas] han surgido por romper con las tareas "femeninas", al pesar los animales, vacunarlos, salir a buscar clientes, etc., y seguir orientaciones equivocadas sobre su alimentación.
Cuando empezamos hubo agresiones verbales, sarcasmos, letreros ofensivos para deteriorar la imagen de las socias, hasta destrucción de sus instalaciones en una casa. En ciertos ejidos han querido quitarles su patrimonio, despojarlas de sus empresas; al principio no porque no creían que podían generar ingresos, cuando vieron que sí, por envidia, interés, y como una manera de demostrar su autoridad, las hostigaron y las amenazaron.
La migración, aunque tenga un costo para las mujeres y para la familia, en algunos casos también representa una oportunidad de superación personal, de autonomía económica.... En las comunidades empiezan a participar en las elecciones, en las asambleas y han tenido que tomar solas decisiones sobre la parcela, el futuro de sus hijos y sus empresas.

