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Las mujeres venezolanas se organizaron tempranamente y desarrollaron un activismo femenino influyente en las instituciones políticas y sociales del país. Los primeros núcleos de mujeres tuvieron como escenario la dictadura de Juan Vicente Gómez (1908-1935) y se conformaron en el apoyo a presos políticos y en la acción clandestina contra dicho régimen. Las protestas estudiantiles del año 28 y la consiguiente represión sacaron a las mujeres a las calles, dando origen a la Sociedad Patriótica de Venezuela. Hacia finales de 1935 crearon una primera organización popular, la Agrupación Cultural Femenina, ACF, con un claro sentido de los problemas específicos de las mujeres. Reivindicó sus derechos políticos y sociales y la necesidad de formación y capacitación de las mujeres para asegurar su desarrollo personal. Dictó charlas, creó un dispensario popular, una Casa de la Mujer Obrera e inauguró las escuelas nocturnas para mujeres. En diciembre de 1935, junto a otros grupos, entregó al Presidente de la República un "Mensaje de las Mujeres Venezolanas", en el que reclamaban mayor atención a su situación y a las necesidades de las mujeres pobres. Desde 1936 publicó artículos y columnas en la sección Cultura para la Mujer en el diario "Ahora".
En 1936 nació la Asociación Venezolana de Mujeres, AVM, para luchar por el mejoramiento de la situación de la mujer y el niño. No se identificó con la batalla sufragista, concentrando su acción en la promoción de leyes y creación de casas de atención para hijos de trabajadoras.
Las Asociaciones Unidas Pro-Reforma del Código Civil y el capítulo venezolano de la Unión de Mujeres Americanas convocaron en 1940 a un Primer Congreso Femenino Venezolano, en el que discutieron la situación de la mujer y sus demandas: el derecho a voto y la reforma del Código Civil. Juntaron entonces 12 mil firmas que entregaron al Parlamento, pidiendo la modificación de dicho Código. En 1942 fue promulgado un nuevo Código Civil que, si bien no recogió todas las propuestas presentadas, representó avances sustantivos.
En 1944 surgieron el Comité Pro-Sufragio Femenino y la Acción Femenina, AF, con el propósito específico de lograr el voto universal. A mediados de 1945 las mujeres obtuvieron el derecho a voto a nivel municipal. La AF editó entonces el "Correo Cívico Femenino" para vincular, informar y orientar a las venezolanas. La acción de las mujeres electas -mediante ley especial- a la Asamblea Constituyente de 1946 fue definitoria en la consagración del derecho femenino a votar (1947).
Hasta entonces las mujeres habían obrado autónomamente. Sin embargo, el nacimiento y consolidación de los partidos políticos produjo la disgregación de los distintos grupos, atraídos a la militancia partidaria. Las demandas femeninas se concentraron en programas para el binomio madre-hijo, la alimentación escolar, la salud, previsión y seguridad social. Las escuelas populares, el sistema de educación nocturna creado por la ACF y otras formas de capacitación fueron asumidas por el Ministerio de Educación, extendiéndolas a todo el país.
Al desatarse la represión tras el derrocamiento de Rómulo Gallegos, en 1948, los grupos de mujeres se paralizaron. Con todo, lograron una resistencia organizada, primero en los órganos de los partidos, después en espacios unitarios. La Unión de Muchachas (1950), la Organización de Mujeres Comunistas y la Asociación Juvenil Femenina (1953), recién creadas, fueron disueltas y sus promotoras perseguidas. Al organizarse en 1953 la resistencia conjunta, las mujeres crearon la Unión Nacional de Mujeres, UNM, y la Junta Patriótica Femenina. Su aporte en la clandestinidad, no obstante, no fue recogido terminados los diez años de dictadura, acaparando los hombres el nuevo escenario.
En los años sesenta y setenta se agudizaron las posiciones contrapuestas sobre la lucha autónoma de las mujeres por sus derechos. La radicalización de los partidos de izquierda, la insurrección armada y el desafío a la institucionalidad iniciada en los 60 dificultó aún más el encuentro. En este período sólo surgió la Federación Venezolana de Abogadas, FEVA (1960). En 1968 se realizó el Primer Congreso de Evaluación de la Mujer Venezolana, oportunidad en que se retomaron las reivindicaciones específicas de género. En 1969, mujeres jóvenes y grupos de izquierda crearon el Movimiento de Liberación de la Mujer, primer grupo autoproclamado feminista que atrajo a dirigentas políticas y sindicales.
Entre 1969 y 1990 hay un auge de organizaciones femeninas con variedad de enfoques y objetivos. El Decenio de Naciones Unidas para la Mujer (1975-1985) tuvo impacto en este proceso. Nacieron grupos feministas que cuestionaban el ordenamiento patriarcal de la sociedad, entre ellos los grupos "Conjura", "Persona" y "Miércoles".
En 1972 las mujeres del MAS crearon el grupo "Mujeres Socialistas". Posteriormente surgieron la "Liga de Mujeres" y el "Movimiento hacia la Nueva Mujer". En 1973 se fundó "Planteamiento de la Mujer", con el fin de señalar a los candidatos presidenciales de la República la necesidad de crear una Comisión Femenina Asesora de la Presidencia de la República.
En 1974 se iniciaron acciones de gobierno hacia la mujer, estableciéndose la Comisión Femenina solicitada, declarándose 1975 el Año de la Mujer Venezolana e impulsándose la realización del Primer Congreso Venezolano de la Mujer, que propuso reformas al Código Civil y diversas medidas y programas de atención a mujeres. En 1979 se llevó a cabo el Primer Encuentro de Feministas, resolviéndose la participación en el Primer Encuentro Feminista de América Latina y el Caribe. En 1982 el gobierno ratificó la Convención de Naciones Unidas sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer transformándola en ley nacional. Ese año se aprobaron también las modificaciones del Código Civil, tras la acción concertada de la Federación Venezolana de Abogadas, concejalas y parlamentarias de los diferentes partidos políticos y también del despacho de la Ministra para la Integración de la Mujer al Desarrollo.
Significación especial tiene la constitución, en 1985, de la Coordinadora de Organizaciones No Gubernamentales de Mujeres, CONG, que agrupa instituciones de promoción y organizaciones de mujeres. Evaluó la situación de la mujer al finalizar el Decenio y presentó un balance desde el ámbito no gubernamental en la Conferencia de Nairobi, Kenia (1985), insertándose en el movimiento internacional de mujeres.
En 1991 se llevó a cabo el Segundo Congreso Venezolano de la Mujer, luego de numerosos actos y encuentros preparatorios en todo el país. Sus propuestas fueron recogidas al crearse por ley -a fines de 1992- el Consejo Nacional de la Mujer, que reemplaza la institucionalidad previa, y al aprobarse en septiembre de 1993 la Ley de Igualdad de Oportunidades.
Sin embargo, la crisis económica y político-institucional que ha afectado al país en los últimos años constituye un desafío para las mujeres organizadas y su capacidad de conducción para la preservación y profundización de la democracia.