PARTICIPACIÓN ECONÓMICA

Existe evidencia de que en las últimas décadas ha crecido notablemente el registro de la participación femenina en la Población Económicamente Activa (PEA). A comienzos de los años noventa se estima que alrededor de un 40% de la PEA nacional está compuesta por mujeres, según los resultados de la Encuesta Nacional de Hogares sobre Medición de Niveles de Vida de 1991.

Este crecimiento de la participación femenina se ha producido tanto en relación al varón como a la propia población femenina en edad de trabajar. Ello se demuestra a través de todas las fuentes disponibles, pero la que forma una serie más comparable, la correspondiente a Lima Metropolitana, indica que si a comienzos de los años ochenta trabajaba en torno a un tercio de las mujeres mayores de 14 años, a fines de esa década lo hacía cerca de la mitad de las mismas.

Esa tasa de participación es todavía menor que la de los hombres, que se situaba a fines de los ochenta en el 75% en la Lima Metropolitana. Pero la diferencia es difícil de precisar, puesto que existe coincidencia en que hay un subregistro de la participación laboral femenina, sobre todo en trabajos informales y en las zonas rurales, como sucede en el resto de América Latina.

El subregistro de la participación femenina en el mercado de trabajo es mayor en los Censos de Población que en las Encuestas de Hogar, entre otras razones porque aquéllos no tienen como objetivo principal recoger cifras sobre empleo. Así, las cifras de PEA masculina no presentan variaciones considerables entre Censos y Encuestas, lo que sí sucede en el caso de las mujeres. En suma, los Censos recogen mal lo que se considera socialmente como fuerza de trabajo secundaria.

Es importante tener esto en consideración, especialmente cuando se trata de mostrar series prolongadas de participación laboral, en que hay que acudir a datos censales, dado que las encuestas se aplican en América Latina sólo desde los años setenta.

A pesar de ello, lo relevante es que las series basadas en datos censales, como las que realiza CELADE, aunque muestren cifras reducidas de participación femenina (en 1990 la tasa sería sólo del 27,5%) reflejan el fuerte crecimiento de la PEA femenina, sobre todo en los últimos veinte años. Según CELADE, entre 1970 y 1990 la PEA femenina creció en un 143,5%, mientras la masculina lo hizo en un 116,4% en ese mismo período.

La participación económica femenina por edad presenta diferencias apreciables con respecto a la masculina. Las mujeres se incorporan más tarde al mercado de trabajo que los varones, y las estimaciones a nivel nacional reflejan que alcanzan sus tasas más elevadas alrededor de los veinticinco años, mientras los hombres lo hacen en torno a los cuarenta años, para disminuirlas a una edad más avanzada.

El descenso de la participación femenina a partir de los 25 años guarda relación con el hecho de que muchas mujeres, a partir de esa edad, se dedican a las actividades del hogar y la procreación. No obstante, es importante señalar que la actividad femenina no desciende drásticamente sino hasta los 60 años, lo que indica que una proporción apreciable de mujeres no abandona la actividad laboral por razones familiares. Mas aún, al examinar las encuestas para Lima Metropolitana, puede observarse que el comportamiento antedicho se manifestaba a comienzos de los años ochenta, pero a fines de esa década las tasas de participación femenina seguían elevándose hasta los 40 años, como en el caso de los varones, aunque lo hicieran a un ritmo menor. Todo indica, pues, que aunque siga notándose el efecto de la construcción familiar en la participación laboral de las mujeres, ese efecto ha disminuido ostensiblemente durante los años ochenta.

El crecimiento de la PEA peruana ha tenido lugar conforme se hacía más urbana: en 1970 más de un 40% de dicha PEA laboraba en los campos, cifra que se había reducido al 27% en 1990.

Dado que la concentración de población femenina en las zonas urbanas es mayor y que además hay subregistro de la participación económica de las mujeres en los trabajos agrícolas, la proporción urbana de la PEA femenina registrada es apreciablemente superior que la masculina: en 1990 un 75% de las mujeres económicamente activas residía en las ciudades, en tanto lo hacía un 70% de sus homólogos varones.

POBLACION ECONOMICAMENTE ACTIVA DE LIMA METROPOLITANA,

POR SEXO, 1979-1989 (SEGUN ENCUESTAS)

(En miles)    
Año

Ambos

Mujeres

Hombres

/Total

 

sexos

  

%

1979

1.292.593

460.539

832.054

35,6

1980

1.327.149

429.576

897.573

32,4

1981

1.433.531

486.876

946.654

34,0

1982

1.445.622

515.605

930.017

35,7

1983

1.527.563

535.171

992.392

35,0

1984

1.713.328

637.959

1.075.369

37,2

1986

2.099.987

887.728

1.212.259

42,3

1987

2.164.603

882.705

1.281.898

40,8

1989

2.356.129

955.022

1.401.107

40,5

 

 Notas: Corresponde a la población de 14 y más años de edad. Los años 1985 y 1988 no hubo encuesta.

Fuentes: Ministerio de Trabajo y Promoción Social, Dirección General de Empleo. DGE. Encuestas de Hogares, años respectivos.

 

PARTICIPACION ECONOMICA, POR SEXO

SEGUN ZONA DE RESIDENCIA, 1991

(Tasas por cien)      
Zona

Ambos sexos

Mujeres

Hombres

 

Tasa

%

Tasa

%

Tasa

%

Total país (1)

62,2

100,0

50,1

41,0

79,1

59,0

Urbana (2)

61,8

100,0

47,2

40,3

77,0

59,7

Rural (3)

76,7

100,0

65,0

41,6

88,2

58,4

 

 Notas:

(1) Corresponde a la población de 15 y más años de edad.

(2) La zona urbana está compuesta por Lima y las áreas urbanas de la Costa y la Sierra.

(3) La zona rural se refiere sólo a la Sierra.

Fuentes: CUANTO S.A., Encuesta Nacional de Hogares sobre Medición de Niveles de Vida, ENNIV 1991.

 

EVOLUCION DE LA PARTICIPACION

ECONOMICA, POR SEXO

 (En miles)(Tasas por cien)
Año

Ambos

Mujeres

/Total

Ambos

Mujeres

Hombres

 

sexos

 

%

sexos

  
1950

2.904,4

912,7

31,4

54,3

34,3

74,2

1955

3.197,0

960,9

30,1

53,4

32,2

74,4

1960

3.530,8

1.011,8

28,7

52,1

30,0

74,1

1965

3.853,9

1.080,6

28,0

49,5

27,9

71,0

1970

4.218,5

1.163,2

27,6

46,9

26,0

67,6

1975

4.874,7

1.359,9

27,9

46,4

26,0

66,6

1980

5.666,0

1.601,6

28,3

46,4

26,3

66,3

1985

6.576,5

1.883,3

28,6

46,8

26,9

66,6

1990

7.583,6

2.199,1

29,0

47,4

27,5

67,1

 

 Notas: Se trata de estimaciones realizadas por CELADE, fundamentalmente sobre la base de los Censos.

Fuentes: CELADE, Boletín Demográfico, Año 18, Nº 36, Santiago de Chile, 1985 y Año 25, Nº 49, Santiago de Chile, 1992.

 

PARTICIPACION ECONOMICA, POR SEXO

1972-1981 (SEGUN CENSOS)

 (En miles)(Tasas por cien)
Año

Ambos

Hombres

Mujeres

/Total

Ambos

Mujeres

Hombres

 

sexos

  

%

sexos

  
1972

3.786.160

3.023.009

763.151

20,2

49,8

21,8

80,2

1981

5.189.660

3.912.146

1.277.514

24,6

55,2

25,3

79,2

 

 Notas: Corresponde a la población de 15 años y más de edad.

Fuentes: Instituto Nacional de Estadística, INE, Censos Nacionales de Población y Vivienda, 1972 y 1981.

 

CRECIMIENTO DE LA POBLACION ACTIVA

POR SEXO, 1970-1990

Hombres

Mujeres

116,4 %

143,5 %

 

Fuentes: CELADE, Boletín Demográfico, Año 18, Nº 36, Santiago de Chile, 1985 y Año 25, Nº 49, Santiago de Chile, 1992.

 

TASAS ESPECIFICAS DE PARTICIPACION ECONOMICA,

POR SEXO Y EDAD, LIMA METROPOLITANA, 1981-1987

(Tasas por cien)    
Edad

1981

1987

 

Mujeres

Hombres

Mujeres

Hombres

14

6,7

9,4

16,5

20,1

15-19

21,6

29,2

32,7

36,0

20-29

45,6

77,7

59,0

81,2

30-44

44,4

98,0

62,2

97,4

45-64

27,9

88,2

40,4

88,2

65 y más

9,2

37,1

8,6

36,6

 

 Notas: Corresponde a la población de 14 y más años de edad.

Fuentes: Ministerio de Trabajo y Promoción Social, Dirección General de Empleo, DGE, Encuestas de Hogares de Lima Metropolitana, 1981 y 1987.

TASAS DE PARTICIPACIÓN ECONOMICA DE LIMA METROPOLITANA,POR SEXO, 1979-1989

Notas: Corresponde a la población de 14 y más años de edad. Los años 1985 y 1988 no hubo encuesta.
TASAS ESPECÍFICAS DE PARTICIPACIÓN ECONÓMICA,
POR SEXO Y EDAD 1990


 

 

 
Fuentes: CELADE, Boletín Demográfico, Año 25, Nº 49, Santiago de Chile, 1992.
EVOLUCIÓN DE LA POBLACIÓN ACTIVA POR SEXO Y ZONA DE RESIDENCIA

Notas: Corresponde a la población de 10 y más años de edad.
Fuente: CELADE, Boletín Demográfico, Año 25, Nº 49, Santiago de Chile, 1992.