PARTICIPACIÓN ECONÓMICA

En los últimos decenios ha crecido notablemente el registro de las mujeres que se incorporan a la Población Económicamente Activa (PEA). A comienzos de los años noventa puede estimarse que más de un tercio de la PEA nacional está compuesta por mujeres. No obstante, esta cifra no puede establecerse con precisión, por cuanto la información más confiable sobre la participación de las mujeres procede de las Encuestas de Hogar y éstas son realizadas con regularidad solamente en el Area Metropolitana del país.

La estimación anterior puede hacerse sobre la base siguiente: la PEA femenina era en 1990 el 41,4% de la PEA metropolitana total (esa proporción apenas baja dos puntos en el conjunto de la PEA urbana total, según el Censo de 1982). En cuanto a la PEA agrícola, existen referencias indirectas: el Censo Indígena registró en 1981 que un 18,4% de la PEA indígena estaba compuesta por mujeres, y estudios sobre la participación de las mujeres en el trabajo rural muestran que una alta proporción de mujeres (entre un 40% y un 60% de las entrevistadas) realiza tareas agrícolas y ganaderas, tanto dentro como fuera del hogar. (ver capítulo Observaciones Metodológicas).

El crecimiento de la participación femenina paraguaya también se refleja en la cantidad de mujeres que trabajan del total de las que están en edad de hacerlo (tasas de participación).

Debido a que los censos de población no tienen como objetivo principal recoger cifras sobre empleo, presentan un subregistro de la participación económica femenina mucho mayor que las Encuestas de Hogar o de Empleo, algo que no sucede en el caso de la PEA masculina (cuyo volumen es muy semejante en censos y encuestas). Es decir, dado el reducido cuestionario que tiene en los censos el capítulo empleo, éstos no registran bien la fuerza laboral considerada "secundaria" en los hogares. De esta forma, la tasa de participación femenina era de un 30% según el Censo de 1982 y de un 40% según la Encuesta de 1983 (mientras esas cifras eran del 77% y de cerca del 76% en el caso de los hombres).

Esto hay que destacarlo especialmente cuando se persigue examinar la participación de la mujer en períodos más largos, puesto que para ello hay que recurrir a estimaciones que se hace sobre la base de censos, ya que la realización de encuestas es algo más reciente. En todo caso, lo importante es que estas estimaciones, como las de CELADE, aunque presentan cifras reducidas de participación femenina (en 1990 su tasa sería del 25%), muestran el fuerte crecimiento de la PEA femenina en las últimas décadas. Según CELADE, entre 1970 y 1990 dicha PEA habría aumentado en un 146,6%, mientras la masculina lo habría hecho en un 104,8%.

Cuando se analiza la participación económica según la edad puede advertirse diferencias apreciables entre ambos géneros. De acuerdo con las estimaciones de CELADE, las tasas de participación crecen mucho más rápidamente en los hombres a edades tempranas, así como las mujeres alcanzan sus mayores tasas de participación entre los 25 y 29 años, para luego descender muy lentamente hasta los 50 años. La participación de los hombres, en tanto, continúa creciendo hasta los 35 años, para bajar gradualmente hasta edades más avanzadas (se estima que trabaja un 68% de los que tienen entre 65 y 69 años).

Esta diferencia se relaciona con el hecho de que una cantidad apreciable de mujeres, a partir de los 25 años, se dedica a las actividades de procreación y cuidado del hogar. Pero también es destacable que después de haber alcanzado su mayor cota de actividad económica, la participación femenina sólo decae abruptamente a partir de los 50 años, lo que está indicando que una proporción importante de mujeres no abandona el mercado de trabajo por emparejamiento o maternidad.

Las diferencias por sexo mencionadas se hacen más evidentes en las zonas rurales que en las urbanas, aunque es posible que ello guarde relación con el subregistro de la participación femenina en el trabajo agrícola.

El crecimiento de la fuerza laboral paraguaya tiene lugar al tiempo que se hace progresivamente urbana, si bien este cambio es mucho más lento que en otros países latinoamericanos. En 1982 todavía el 53% de la PEA nacional residía en el campo, cifra que sólo había descendido un 5% desde 1972 (habrá que esperar a las cifras censales de 1992 para comprobar si ha variado o no esta tendencia). La razón de que se mantenga esa alta proporción de PEA rural procede del hecho de que buena parte de las nuevas fuentes de trabajo se crean en zonas rurales, a través de la ampliación de la frontera agrícola, la creación de nuevos cultivos (soja, etc.), o bien mediante los trabajos de edificación de las grandes centrales hidroeléctricas.

La PEA femenina aparece notablemente más urbana que la masculina: según el Censo de 1982 el 70% de las mujeres que trabajaba económicamente lo hacía en las ciudades, mientras esa cifra era sólo el 41% en el caso de los hombres. Esta diferencia se exagera debido a los problemas de registro ya mencionados.

POBLACION ECONOMICAMENTE ACTIVA, POR SEXO,

EN EL AREA METROPOLITANA1983-1990 (SEGUN ENCUESTAS)

Año

Ambos

Mujeres

/Total

 

sexos

 

%

1983

364.289

143.230

39,3

1985

430.600

186.311

43,3

1987

450.606

201.550

44,7

1990

520.233

213.843

41,1

 

 Notas: Corresponde a la población de 12 y más años de edad.

Fuentes: D.G.E y C., Encuestas de Hogares del Area Metropolitana, 1983-1990.

 

POBLACION INDIGENA, POR SEXO, SEGUN

CONDICION DE ACTIVIDAD, 1981

Condición

Ambos sexos

Hombres

Mujeres

/Total

de actividad

%

%

%

%

Activa

14.797

60,8

12.076

95,9

2.721

23,2

18,4

Inactiva

9.536

39,2

515

4,1

9.021

76,8

94,6

Total

24.333

100,0

12.591

100,0

11.742

100,0

48,3

 

 Notas: Corresponde a la población de 12 años y más de edad. En la población activa se incluye los recolectores.

Fuentes: Instituto Paraguayo del Indígena, INDI, Censo y Estudio de la Población Indígena del Paraguay, 1981.

 

EVOLUCION DE LA PARTICIPACION ECONOMICA,

POR SEXO

 (En miles)(Tasas por cien)
Año

Ambos

Mujeres

/Total

Ambos

Mujeres

Hombres

 

sexos

 

%

sexos

  
1950

472,5

104,1

22,0

49,7

21,4

79,4

1955

527,9

116,5

22,1

50,0

21,6

79,9

1960

587,9

129,8

22,1

49,9

21,5

79,7

1965

659,9

143,0

21,7

48,9

20,8

77,8

1970

739,5

158,2

21,4

47,8

20,2

76,2

1975

904,8

210,9

23,3

48,8

22,7

74,9

1980

1.138,3

286,0

25,1

51,2

25,9

76,3

1985

1.357,1

332,7

24,5

51,8

25,6

77,5

1990

1.572,6

384,9

24,5

51,7

25,6

77,3

 

 Notas: Se trata de estimaciones realizadas por CELADE, fundamentalmente sobre la base de los Censos.

Fuentes: CELADE, Boletín Demográfico, Año 18, Nº 36, Santiago de Chile, 1985 y Año 25, Nº 49, Santiago de Chile, 1992.

 

PARTICIPACION ECONOMICA, POR SEXO

SEGUN ZONA, 1972-1982 (SEGUN CENSOS)

    (Tasas por cien)
 

Ambos

Mujeres

/Total

Ambos

Mujeres

Hombres

 

sexos

 

%

sexos

  
   

1972

   
Total país

752.456

161.708

21,5

50,4

21,1

81,0

Urbana

316.211

103.992

32,9

50,3

31,3

71,7

Rural

436.245

57.716

13,2

49,6

13,3

84,6

   

1982

   
Total país

1.039.258

204.950

19,7

51,5

20,3

83,0

Urbana

494.028

144.508

29,3

52,8

29,4

78,6

Rural

545.230

60.442

11,1

50,4

11,6

86,4

 

 Notas: Corresponde a la población de 12 y más años de edad.

Fuentes: D.G.E.y C., Censos Nacionales de Población y Vivienda, 1972 y 1982, Paraguay.

 

CRECIMIENTO DE LA POBLACION ACTIVA

POR SEXO, 1970-1990

Hombres

Mujeres

104,8 %

146,6 %

 

Fuentes: CELADE, Boletín Demográfico, Año 25, Nº 49, Santiago de Chile, 1992.

TASAS DE PARTICIPACIÓN ECONOMICA EN EL ÁREA METROPOLITANA POR SEXO, 1983-1990

Nota corresponde a la población de 12 y más años de edad.

Fuentes: D.G.E. y C., Encuestas de Hogares del Área Metropolitana, 1983-1990

TASAS ESPECÍFICAS DE PARTICIPACIÓN ECONÓMICA,
POR SEXO, EDAD Y ZONA DE RESIDENCIA, 1990


Nota: Se trata de estimaciones realizadas por CELADE, fundamentalmente sobre la base de los Censos.
Fuente: CELADE, Boletín Demográfico, Año 25, Nº 49, Santiago de Chile, 1992
 
 
EVOLUCIÓN DE LA POBLACIÓN OCUPADA POR SEXO Y ZONA DE RESIDENCIA

Notas: Corresponde a la población de 12 y más años de edad.
Fuentes: D.G.E. y C., Censos Nacionales de Población y Vivienda, 1972 y 192, Paraguay.