PARTICIPACIÓN ECONÓMICA

En los últimos decenios ha crecido notablemente el número de mujeres que se registra como parte de la Población Económicamente Activa (PEA). Según la Encuesta de Hogares de julio de 1992, las mujeres son ya un 30% de dicha PEA, cuando en la misma encuesta de 1980 apenas se acercaban al 25% de la misma.

Este crecimiento se experimenta tanto en relación con la participación económica masculina, como respecto a la propia población femenina en edad de trabajar. En 1980 trabajaba un 24,4% de las mujeres mayores de 12 años y en 1992 lo hacía el 30% de esa población femenina, tasa de participación todavía lejana a la de los hombres, que era del 74% en 1992.

Ahora bien, se sabe que esas cifras suponen un subregistro de la actividad económica real de las mujeres, especialmente en trabajos informales y en las zonas agrícolas.

Ee subregistro de la participación económica femenina es mayor en los Censos que en las Encuestas de Hogar, entre otras razones porque aquéllos no tienen como objetivo principal recoger información sobre empleo. Este fenómeno no sucede, sin embargo, en cuanto a la población masculina, lo que significa que los Censos no registran bien lo que socialmente se considera "trabajo secundario" en las familias (la participación laboral de las mujeres).

Es necesario subrayar este asunto porque cuando se trata de examinar la participación laboral en períodos largos hay que acudir a los Censos, ya que en Costa Rica las Encuestas de Hogar son desarrolladas desde los años setenta.

De cualquier forma, lo importante es que en las series históricas construidas sobre la base de la información censal, como son las de CELADE (que estimaban para 1990 una participación femenina de sólo el 22,2%), muestran también el fuerte crecimiento de la fuerza laboral femenina en las últimas décadas. Según CELADE, entre 1970 y 1990 la PEA femenina creció en un 143%, mientras la masculina lo hizo en un 93%.

La participación económica de las mujeres crece fuertemente en edades jóvenes, entre los 15 y los 25 años, para dejar de crecer a partir de esa edad, mientras la de los hombres sigue aumentando hasta los 30 años y se mantiene a tasas muy altas (sobre el 90%) hasta los 60 años. Esta diferencia es producto de la dedicación exclusiva de muchas mujeres a labores domésticas y de procreación.

Sin embargo, el hecho de que la tasa de participación femenina no caiga fuertemente a partir de los 25 años sino que se mantenga en torno al 42% hasta la cuarta década de vida (incluso hay un pequeño repunte conforme avanza la treintena), está indicando que, además de aquellas que regresan al campo laboral, hay una proporción importante de mujeres que ya no abandonan la actividad laboral por emparejamiento o maternidad.

El crecimiento acelerado de la actividad laboral a edades tempranas es mayor en las zonas rurales que en las urbanas, si bien ello es más notable en los hombres que en las mujeres.

En las décadas de crecimiento económico, el aumento de la PEA costarricense tuvo lugar según ésta se hacía progresivamente urbana. Sin embargo, durante la crisis de los años ochenta, este movimiento se detuvo e incluso se invirtió: en 1983 la PEA urbana era casi el 50% de la nacional y en 1987 había disminuido al 45,3%; en 1992 era del 45,0%.

Debido a varios factores, entre los que destacan la mayor proporción urbana de la población femenina y la mayor visibilidad económica de las mujeres en las ciudades, la composición urbana de la PEA femenina es considerablemente más alta que la masculina: en 1992 el 54,8% de la fuerza laboral femenina era urbana, mientras lo era el 40,8% de la masculina.

Sin embargo, el aumento de la ocupación en las zonas rurales durante los años ochenta afectó más a las mujeres que a los hombres: en 1983 el 62,5% de la PEA femenina era urbana, en tanto lo era el 45,2% de la masculina.

POBLACION ECONOMICAMENTE ACTIVA,

POR SEXO, 1980-1992 (SEGUN ENCUESTAS)

(En miles)   
 

Ambos

Mujeres

/Total

Año

sexos

 

%

1980

770

191

24,8

1985

888

232

26,1

1987

978

270

27,6

1990

1.067

304

28,5

1992

1.087

325

29,9

 

 Notas: Corresponde a la población de 12 y más años de edad.

Fuentes: Dirección General de Estadísticas y Censos (DGEC), Encuestas Nacionales de Hogares, Julio 1980 - Julio 1992.

TASAS DE PARTICIPACIÓN ECONOMICA EN EL AREA URBANA, POR SEXO, 1980-1992

 
Fuente: DGEC, Encuestas Nacionales de Hogares, julio 1980 - julio 1992

 

EVOLUCION DE LA PARTICIPACION ECONOMICA,

POR SEXO

 (Miles)(Tasas por cien)
 

Ambos

Mujeres

/Total

Ambos

Mujeres

Hombres

Año

sexos

 

%

sexos

  
1950

294

43

14,6

50,3

14,8

85,9

1960

380

59

15,5

47,6

14,9

80,2

1970

533

98

18,4

45,5

16,8

73,9

1980

785

161

20,5

46,5

19,2

73,5

1985

928

201

21,7

50,6

22,0

78,8

1987

987

216

21,9

50,7

22,3

78,7

1988

1.015

223

22,0

50,7

22,5

78,7

1990

1.074

238

22,2

50,7

22,7

78,5

 

Fuentes: CELADE-DGEC-MIDEPLAN, Proyección de la población económicamente activa de Costa Rica por sexo y edad, 1985-2000. Perspectivas sobre la oferta laboral y sus implicaciones, Fascículo F/CR.8., San José, 1988.

 

CRECIMIENTO DE LA POBLACION ACTIVA

POR SEXO, 1970-1990

Hombres

Mujeres

92,9 %

142,9 %

 

Fuentes: CELADE-DGEC-MIDEPLAN, Proyección de la población económicamente activa de Costa Rica por sexo y edad 1985-2000. Perspectivas sobre la oferta laboral y sus implicaciones, Fascículo F/CR.8., San José, 1988.

TASAS ESPECÍFICAS DE PARTICIPACIÓN ECONÓMICA,
POR SEXO, EDAD Y ZONA DE RESIDENCIA, 1990



 
Fuente: DGEC, Encuesta Nacional de Hogares, julio 1990
 
 
EVOLUCIÓN DE LA POBLACIÓN ACTIVA POR SEXO Y ZONA DE RESIDENCIA

Nota: Corresponde a la poclación de 12 y más años de edad. Los valores absolutos de la PEA por años y sexo están dados en miles.
Fuente: DGEC, Encuestas Nacionales de Hogares, Julio 1983, julio, 1987 y julio 1992