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La opción metodológica del proyecto Mujeres Latinoamericanas en Cifras considera que es posible aumentar la visibilidad y mostrar la especificidad de la condición femenina en América Latina a partir de la información cuantitativa disponible -principalmente estadística, producida sobre todo por los organismos públicos- estableciendo criterios para su máximo aprovechamiento desde una perspectiva de género y señalando las limitaciones de la información recogida de este modo. Dicha opción se apoya en las convenciones de las agencias de Naciones Unidas y, en especial, en las recomendaciones del Instituto Internacional de Investigaciones y Capacitación de Naciones Unidas para la Promoción de la Mujer (NSTRAW).
Con estos elementos se estructuró -con la asesoría de especialistas de agencias de Naciones Unidas para América Latina- un cuadro general de demandas informativas en ocho capítulos, optándose por aquellas variables e indicadores que parecieron más adecuados. Todo ello teniendo en cuenta que por tratarse de un proyecto de alcance regional, existía la necesidad de priorizar la información que fuera comparable.
En el caso de Brasil se tomó una opción particular en cuanto a incluir, en la medida de lo posible, información desagregada por grandes regiones y grupos étnicos, con el fin de dar cuenta de la heterogeneidad que caracteriza la compleja realidad de este país. Si la situación de la población de color no está suficientemente presentada en este estudio, es debido a la inexistencia de información sistemática pertinente. Ello sucede especialmente con la población indígena, apenas reflejada.
A continuación se formula algunas observaciones y se señala los mayores obstáculos rnetodológicos encontrados en cada tema para este país.
IDENTIFICACION SOCIOECONOMICA
A causa de los problemas de comparabilidad en la región fueron utilizadas las series sobre información económica compuestas por organismos internacionales, principalmente CEPAL, BID y Banco Mundial, cuyas fuentes proceden de organismos oficiales de cada uno de los países.
Respecto a las cifras sobre pobreza, se ha empleado las estimaciones de CEPAL realizadas en el trabajo "Magnitud de la pobreza en América Latina en los ochenta", CEPAL, Santiago de Chile, 1990, así como el estudio de Tolosa, H.C. 'Pobreza no Brasil: uma avahaqáo dos años oitenta", IPEA-INPES, Sao Paulo, 1990, que utiliza otra metodología, estableciendo la línea de pobreza en relación con el salario mínimo.
DEMOGRAFIA
La información utilizada procede del Centro Latinoamericano de Demografía (CELADE) y, principalmente, del organismo productor nacional, el Instituto Brasilero de Geografía y Estadística (IBGE), que es el encargado de realizar Censos y Encuestas. En cuanto a CELADE, cabe destacar que ha sido usado el último Boletín Demográfico (N' 51), que precisamente corrige los datos anteriores de Brasil, en el sentido de estimar una caída más acusada de la fecundidad durante la década de los ochenta, que reduce su crecimiento poblacional.
Respecto de los registros nacionales existe en Brasil un problema general de falta de actualización, producto de las dificultades que atraviesa el IBGE y, en general, el sistema estatal de información estadística. Desde 1988 no se ha publicado ninguna Encuesta de Hogar (Pesquisa Nacional por Amostra de Domicilios, PNAD), emitiéndose únicamente información parcial para casos específicos. En 1991 fue realizado el Censo Demográfico, pero su procesamiento se ha retardado de tal forma que, a comienzos de 1993, no existía en el IBGE seguridad acerca de cuándo estaría disponible. Por esa razón, cuando fue necesario usar información de Censos se ha tenido que recurrir al último procesado, de 1980, a pesar de su falta de actualidad.
El intento de mostrar la diversidad demográfica de Brasil se ha enfrentado con distintas dificultades, especialmente en cuanto al factor étnico. Por una parte, no ha habido continuidad en solicitar la información sobre raza (el Censo de 1980 no incluyó la cuestión). Pero también hay problemas respecto a la forma de registrarla: la categoría de "pardos" incluye diferentes tipos de mestizaje y, a excepción del Censo de 1991, también los propiamente indígenas. Finalmente, existe un sesgo cultural en las declaraciones de color, sobre todo en cuanto al rechazo a reconocerse bajo la categoría de "negros", que parece más fuerte entre la población femenina.
Respecto a la diversidad regional, una primera dificultad consiste en que durante los ochenta no se encestó la zona rural de la región Norte, que contiene en tomo a la mitad de su población, por lo que se acudió a las estimaciones del Anuario Estadístico do Brasil en los casos que ello fue posible. Otra dificultad es la ausencia de registro actualizado de las migraciones hacia las regiones con frontera agrícola, especialmente la del Norte.
En cuanto al tema de jefatura de hogar, se presentan problemas de orden cultural, como en otros países de América Latina, pero las observaciones correspondientes ya fueron indicadas en los textos. Para los datos sobre familia y hogar se ha usado los trabajos recogidos en los anales del VII Encuentro Nacional de Estudios Poblacionales, que promovió en 1990 la Asociación Brasilera de Estudios Poblacionales (ABEP).
TRABAJO
Como en otros países de América Latina, la información sobre participación laboral de las mujeres presenta serios problemas metodológicos. Existe consenso acerca del subregistro de la misma, especialmente en los trabajos informal y agrícola. Tales problemas ya fueron comentados en los textos explicativos, por ello aquí sólo se formulará observaciones complementarias.
El registro como población en edad de trabajar de las personas de 10 y más años implica una comparación sesgada con el resto de América Latina, que tiende a establecer la edad mínima a los 15 años. Aquí se ha optado por mantener las tasas desde ese nivel etario, pero esta diferencia debe tomarse en cuenta al momento de realizar comparaciones en el contexto latinoamericano.
En cuanto a la estructura del empleo, sucede que las Encuestas de Hogar (PNAD) no publican categorías ni grupos ocupacionales desagregados por sexo. Por ello se tuvo que acudir al último Censo, el de 1980, perdiendo actualización obligadamente.
EDUCACION
La información sobre analfabetismo y nivel de estudios adquiridos por la población procede de Censos y Encuestas. No existen datos sobre analfabetismo funcional.
Brasil revela una seria deficiencia de información sobre matrícula en los distintos niveles educativos, por cuanto el Ministerio competente no entrega datos desagregados por sexo desde 1980 y el gobierno tampoco incorpora este tipo de información en sus informes estadísticos anuales a Naciones Unidas, lo que significa que no son registrados en el Anuario de UNESCO, por ejemplo. Tampoco se publica desagregada por sexo la información sobre capacitación profesional. Estas deficiencias obstaculizan considerablemente el conocimiento actualizado de la condición educativa de las brasileras.
SALUD
La información correspondiente a este capítulo -extraída de diversas fuentes, IBGE, Ministerio de Salud, OPS, CELADE- presenta un problema sustantivo: la falta de control clínico de algunas regiones -especialmente Norte y Nordeste- hace que no exista información consolidada sobre la condición de salud de aproximadamente un cuarto de la población brasilera total. Esto significa que dicha información es cuestionada en algunos puntos principales para la salud de la mujer, como por ejemplo la mortalidad materna. Por ello se incluye también la estimación realizada por el Centro de Informaciones para la Salud sobre la base de los Indicadores de Mortalidad de 1986.
Otro problema grave es que para algunos temas centrales no se publica datos desagregados por sexo. Donde ello es más acusado es en morbilidad, especialmente en lo que se refiere a los egresos hospitalarios.
Se ha obtenido valiosa información sobre salud reproductiva a través de los trabajos compilados en los anales del VIII Encuentro de Estudios Poblacionales, que convocó la ABEP en 1992.
LEGISLACION
La situación jurídica de la mujer se analizó a la luz de cuatro grandes cuerpos legales: Constitución Política, Código Civil, Código Penal y Código del Trabajo. Se eligió estos textos legales porque cada uno de ellos contiene las disposiciones más importantes que consagran la igualdad o la desigualdad entre mujeres y hombres.
Se incluyó también un capítulo sobre derechos reproductivos, disciplina aún en estado de formación, no codificada y escasamente reglamentada. Su tratamiento, por lo mismo, tuvo que ajustarse a un esquema diferente, tanto en este caso como en el de los demás p@, donde las situaciones son siempre distintas.
Si bien el análisis se ciñó al derecho positivo, en algunas ocasiones se aludió a reformas legales que están pendientes en el Parlamento y que contribuyen a mejorar la condición de la mujer.
En el caso de Brasil se presentó un problema particular: la Constitución de 1988 consagró la igualdad entre hombres y mujeres. La legislación ordinaria, especialmente el Código Civil, no ha sido adecuada a las disposiciones constitucionales, si bien la jurisprudencia ha establecido que deben entenderse derogadas todas las normas contrarias a la Constitución. Pero las sentencias de los tribunales sólo son aplicables a los asuntos particulares sometidos a su conocimiento. De allí que en el caso del derecho de familia se optó por transcribir la disposición pertinente, señalándose, cuando correspondía, que debía entenderse derogada por ser contraria a la Constitución. La seguridad jurídica, en todo caso, hace aconsejable la derogación expresa de las normas contrarias a la Constitución y la dictación de nuevas disposiciones legales que desarrollen y reglamenten los preceptos constitucionales.
PARTICIPACION SOCIOPOLITICA
Esta área temática presentó graves dificultades. Dada la complejidad y extensión del país más los problemas de acceso a la información, se optó por entregar los datos de nivel federal. Para algunos temas fue posible presentarla por región y/o Estado.
En Brasil no se registra los votantes en actos electorales por sexo y se obtuvo información de inscritos sólo para algunos años. Por otra parte, la accidentada historia política del país dificulta dar cuenta de la evolución, particularmente de la participación en partidos políticos. Al mismo tiempo, aunque bajo el autoritarismo militar se mantuvo el Congreso Federal, la permanencia del régimen represivo impide comparar la información entre uno y otro período. Para el Poder judicial no fue posible obtener información de Juzgados y Tribunales de primera y segunda instancia para ninguna región ni Estado. Particularmente inaccesible fue la información sobre participación femenina en organizaciones sindicales, empresariales, gremiales y populares.
Para dar una imagen de la participación social y política de las mujeres se consultó diversas fuentes académicas. Entre ellas: Barroso, C. Mulher, Sociedade e Estado no Brasil, UNICEF - Editora Brasiliense S.A., Sao Paulo, 1982; Pontificia Universidad Católica do Río de Janeiro, A mulher como objeto de estudo, Serie Estudos PUC/Rj Nº 11, Río de Janeiro, 1982; Tabak, F. Mulher e democracia no Brasil, Núcleo de Estudos sobre a Mulher, PUC, Río de Janeiro, 1987; Pires do Río Caldeira, T. Mujeres, Cotidianidad y Política, en Jelin, E. (comp.), Ciudadanía e Identidad, UNRISD, Ginebra, 1987; Síntesis, Revista Documental de Ciencias Sociales Iberoamericanas NQ 11, Brasil 1, mayo-agosto 1990, Madrid. La sección sobre participación en las organizaciones sindicales y rurales se apoya en las revistas de la CUT de 1991 y 1992.
ORGANISMOS Y ACCION DE PROMOCION DE LA MUJER
Al igual que en toda América Latina, este capítulo involucra dificultades metodológicas adicionales. La ausencia de fuentes y registros oficiales de información, agudizada por los avatares políticos, sólo permite reconstituir parcialmente una imagen de este ámbito tan relevante para las mujeres. Para elaborar esa imagen se consultó las mismas fuentes que para el capítulo anterior y publicaciones periódicas de Isis Internacional (Ediciones de las Mujeres) y Mujer Fempress, de 1985 hasta 1992.
Para los organismos no gubernamentales, y organizaciones sociales de mujeres se utilizó el catálogo "Grupos, Instituiciones, Associaciones de Mulheres" del Consejo Nacional de los Derechos de la Mujer (CNDM), 1989. Este catálogo no utiliza estas categorías y combina organizaciones de base con instituciones de larga trayectoria. Dado que la demanda informativa del proyecto exigía la presentación de esta información en forma separada, se procedió al análisis de las fichas del catálogo y a su desagregación. De todos modos es necesario subrayar que este catálogo es incompleto, puesto que sólo incluye las respuestas enviadas por organizaciones y ONG al cuestionario enviado por el CNDM. El vacío más grande se produce en relación a la cuantificación de las organizaciones de base de mujeres, trátese de grupos de subsistencia, productivos, cooperativas, grupos de mujeres negras, núcleos feministas, etc. No se encontró información cuantitativa sobre organizaciones de mujeres indígenas.