ACCION DE LAS PRIMERAS DAMAS

En Argentina no ha existido la institución de las Primeras Damas como en otros países latinoamericanos, si bien las Damas Patricias y la Sociedad de Beneficencia históricamente fueron presididas por la cónyuge del Presidente de la República.

No obstante, las dos esposas que tuvo Juan Domingo Perón en diferentes períodos de gobierno, jugaron de distinta forma un rol significativo en la vida política nacional.

Eva Duarte de Perón, Primera Dama al asumir Perón la Presidencia en 1946, fue un aporte singular al fenómeno populista que tuvo lugar en esos años en Argentina. De origen humilde, se constituyó en símbolo del rol cambiante de la mujer y en modelo para las mujeres de las clases populares. Organizó a las mujeres en las llamadas Unidades Básicas, que se extendieron a gran parte del país. En los barrios populares y medios de la capital había una Unidad cada cuatro o cinco manzanas. Estas unidades, además de ser un punto de encuentro para las mujeres y de incorporarlas al movimiento, entregaban asistencia médica y legal, formación y capacitación, ofrecían conferencias, centros para el cuidado de los niños y anualmente exponían el trabajo desarrollado por las mujeres.

En 1949 las Unidades Básicas se transformaron en el Partido de Mujeres Peronistas, liderado por Eva. Ella sostenía que el partido daba oportunidad a las mujeres de luchar por sus propios intereses, y no sólo de apoyar las luchas de los hombres. Eva sintetizó las tendencias progresistas y conservadoras en el peronismo con respecto a la imagen de la mujer. Por una parte, impulsó a las mujeres a luchar por sus derechos; por la otra, reforzó la visión tradicional de la mujer en el hogar. Exigía dignificación y sueldo para las dueñas de casa, igual salario por igual trabajo, y que las mujeres tuvieran acceso a la independencia económica. Llamaba a las mujeres a organizarse contra su opresión de clase y de sexo y consideraba que, dado que las mujeres tendían más al respeto de la vida humana y menos a las guerras por intereses económicos, el mundo se beneficiaría de su influencia positiva en la arena política. Pero también pedía a las mujeres gratitud y lealtad hacia el hombre que estaba detrás de los logros obtenidos, Perón. Eva intentó infructuosamente ser candidata a la Vicepresidencia de la República por el Partido Peronista en las elecciones de 1951, pero encontró la oposición de los militares y sólo se la consideró "líder espiritual de la Nación". Su muerte prematura, en 1952, fortaleció el mito de Evita y el pueblo pidió su canonización. Su influencia se mantuvo por años en el Partido Peronista como símbolo de sensibilidad hacia los pobres.

María Estela Martínez de Perón fue Vicepresidenta de la República durante el segundo período presidencial de Perón desde 1973. A la muerte de Perón en 1974, asumió como Presidenta. Durante su gobierno se adoptaron medidas que significaron un retroceso en las conquistas logradas por las mujeres hasta entonces. Se insistió en políticas poblacionistas, prohibiéndose la venta libre de anticonceptivos femeninos, se vetó la ley de ejercicio indistinto de la patria potestad, aprobada por ambas Cámaras. Por otra parte, el Ministro de Bienestar Social y ex secretario personal suyo, José López Rega, creó la "Triple A", Alianza Anticomunista Argentina, organización paramilitar responsable de asesinatos a opositores marxistas y de la izquierda peronista.

El gobierno de María Estela Martínez acabó con una crisis generalizada, que abrió el camino al golpe militar de 1976. En 1975 fue acusada de corrupción pública y de malversación de fondos estatales. En marzo de 1976 fue destituida por una junta militar presidida por el General Ernesto Videla y apresada. Posteriormente fue enviada al exilio.