OBSERVACIONES METODOLÓGICAS

La opción metodológica del proyecto Mujeres Latinoamericanas en Cifras consideró que era posible aumentar la visibilidad y mostrar la especificidad de la condición femenina en América Latina a partir de la información cuantitativa disponible -principalmente estadística, producida sobre todo por los organismos públicos- estableciendo criterios para su máximo aprovechamiento desde una perspectiva de género y señalando las limitaciones de la información recogida de este modo. Dicha opción se apoya en las convenciones de las agencias de Naciones Unidas y, en especial, en las recomendaciones del Instituto Internacional de Investigaciones y Capacitación de Naciones Unidas para la Promoción de la Mujer (INSTRAW).

Con estos elementos se estructuró -con la asesoría de especialistas de agencias de Naciones Unidas para América Latina- un cuadro general de demandas informativas, optándose por aquellas variables e indicadores que parecieron más adecuados. Todo ello teniendo en cuenta que por tratarse de un proyecto de alcance regional, existía la necesidad de priorizar la información que fuera comparable. Para este libro comparativo se seleccionó los principales indicadores con datos regionales homologables, pero también se conservó información que, aunque no disponible para toda la región, daba cuenta de procesos relevantes, presentándose a modo de "pinceladas". En este sentido, en muchos casos debió privilegiarse las series estadísticas homologadas por los organismos de Naciones Unidas frente a las fuentes nacionales.

Las fuentes nacionales corresponden a Encuestas de Hogares, los últimos Censos de Población (c. 1990), publicaciones de ministerios y otras instituciones productoras de estadísticas.

En este volumen en numerosas oportunidades se cita como fuente la Base de Datos creada en FLACSO a partir del proyecto Mujeres Latinoamericanas en Cifras cuando la información no ha sido publicada anteriormente, y como Valdés, T. y Gomáriz, E. (Coord.), Mujeres Latinoamericanas en Cifras, cuando se trata de información publicada en los libros por país, correspondiente a 8fuentes nacionales.

A continuación se formulan algunas observaciones y se señala los principales obstáculos metodológicos que se encontró en cada tema.

ECONOMIA

Las cifras sobre producto interno bruto y su distribución por clases de actividad se obtuvieron del Anuario Estadístico de América Launa y el Caribe, publicado por la CEPAL, a fin de asegurar su comparabilidad internacional. Este organismo efectúa anualmente las estimaciones sobre la base de información oficial suministrada por los países, buscando el mayor grado de homogeneidad posible tanto desde el punto de vista conceptual como metodológico, a fin de lograr comparabilidad internacional de las series sobre cuentas nacionales.

Por las mismas razones de comparabilidad internacional y fiabilidad de la información, los datos sobre sector externo y particularmente los referentes a comercio exterior, se obtuvieron del Banco de Datos del Comercio Exterior de América Latina y el Caribe (BADECEL) que mantiene la División de Estadística y Proyecciones de la CEPAL.

Los datos sobre pobreza provienen de estimaciones realizadas por la CEPAL mediante el denominado "método del ingreso", que se basa en el cálculo de las líneas de pobreza. Estas representan aquella cuantía de ingreso que permite que cada hogar satisfaga las necesidades básicas de todos sus miembros.

La determinación de las líneas de pobreza de cada país y zona geográfica se basó en una estimación del costo de una canasta básica de alimentos que permite satisfacer las necesidades nutricionales de la población. Dicha canasta considera los hábitos de consumo de la población de cada país, la disponibilidad efectiva de alimentos y sus precios relativos.

Para obtener las líneas de pobreza se sumó al valor de la canasta básica de alimentos una estimación de los recursos requeridos por los hogares para satisfacer el conjunto de las necesidades básicas no alimentarias.

Las cifras sobre magnitud o incidencia de la pobreza, así como las referentes a la distribución del ingreso de los hogares se obtuvieron de encuestas de hogares de propósitos múltiples que forman parte de programas permanentes en los países, salvo en el caso de México en que las estimaciones se obtuvieron de datos de encuestas de presupuestos familiares o de ingresos y gastos de los hogares.

DEMOGRAFIA

La mayor parte de los datos sobre población se obtuvieron de los Boletines Demográficos que elabora y publica el Centro Latinoamericano de Demografía, CELADE. Esta decisión se basó en la necesidad de contar con proyecciones actualizadas de población por sexo, edad y 195 zona geográfica que fueran comparables entre países. Las cifras que penódicamente elabora CELADE satisfacen este requisito pues se basan en cifras censales a las que se aplican métodos homogéneos.

La "transición demográfica" es un concepto que surge de la observación de los cambios en la población de los países occidentales, que evolucionaba desde altos niveles de mortalidad y fecundidad a bajos niveles en ambos, como consecuencia de las transformaciones sociales v económicas que ha traído consigo la modernización industrial.

Este concepto hace referencia a un proceso que se caracteriza por sus diferentes etapas, las que en un comienzo resultan de la disminución de la mortalidad y que luego se van combinando con bajas más intensas de la fecundidad, alcanzándose en el largo plazo un crecimiento natural bajo, pudiendo llegar a ser nulo y hasta negativo.

Si bien esta caracterización secuencial del comportamiento demográfico refleja en buena medida las tendencias universales, debe tenerse presente la heterogeneidad de situaciones que suelen presentarse al interior de los países, tanto entre zonas geográficas como entre grupos sociales, en el sentido de que coexisten poblaciones que se encuentran en diferentes etapas de la transición demográfica.

CELADE propuso una tipología de países según etapas de la transición demográfica basada en los actuales niveles de mortalidad y natalidad. A partir de la información para el período 1985-1990, se calificó el comportamiento demográfico de los países de América Latina y el Caribe en cuatro grupos.

En el Grupo I se clasificó a Bolivia, país que se encuentra en un proceso incipiente de transición demográfica, con alta natalidad y alta mortalidad y, en consecuencia, con un crecimiento natural moderado del orden del 2.5% anual.

En el Grupo 11 se ubican El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Paraguay que se encuentran en una etapa de transición moderada, con un alto nivel de natalidad y una mortalidad moderada, que se traduce en un crecimiento natural elevado, cercano al 3% anual.

El Grupo III incluye a Brasil, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Panamá, Perú, República Dominicana y Venezuela, países que se encuentran en plena transición demográfica, con una moderada natalidad y moderada o baja mortalidad, lo que se traduce en un crecimiento natural moderado, cercano al 22/ anual.

Por su parte, el Grupo IV incluye a Argentina, Chile, Cuba y Uruguay, países que se ubican en una etapa avanzada de la transición demográfica, como consecuencia de bajas tasas de natalidad y bajas o moderadas tasas de mortalidad, lo que se traduce en un crecimiento natural bajo, del orden del 1% anual.

TRABAJO

Cuando se examina la participación de las mujeres en la actividad económica deben tenerse presente dos cuestiones básicas para la correcta interpretación de las cifras. En primer lugar, que las cifras tratan de medir un concepto restringido de actividad, pues excluye una parte muy importante de la actividad desempeñada por las mujeres, principalmente las tareas domésticas y otras no mercantiles. Ello resulta en una infravaloración muy significativa del aporte de las mujeres al producto material de la sociedad.

En segundo lugar, los datos, particularmente los que provienen de censos de población, subregistran la participación femenina en el mercado de trabajo. Ello se debe a la inadecuación de los cuestionarios, a la falta de entrenamiento de los entrevistadores y especialmente al hecho de que las propias mujeres se declaran no económicamente activas aun cuando realizan actividades económicas, como consecuencia de la pauta cultural que atribuye a las mujeres el papel de amas de casa, considerado no-trabajo.

Las cifras de crecimiento de la población económicamente activa por sexo (p. 67) no se calcularon directamente a partir de la evolución de la participación económica (p. 67), sino que se obtuvieron aplicando las tasas de participación económica de este último a las nuevas proyecciones de población efectuadas por CELADE. Para ello se multiplicaron las mencionadas tasas por el total de población de 10 y más años de edad.

El subempleo visible se refiere a la condición de las personas ocupadas que declaran haber trabajado durante la semana de referencia de la encuesta un número de horas inferior al correspondiente a la duración de la jornada normal y que, además, estarían dispuestas a trabajar un mayor número de horas. Por lo tanto, la condición que define el subempleo no es sólo la duración de la jornada. Como es obvio, debido a la necesidad que tiene la mayoría de las mujeres de compatibilizar el trabajo para el mercado con las tareas domésticas, sólo pueden desempeñar actividades en jornadas menores que las habituales. Por lo tanto, atendiendo a las definiciones vigentes, no se registra como subempleadas visibles a las mujeres que señalan que, por cualquier razón, no están dispuestas a trabajar jornadas más extensas.

En sentido estricto, las disparidades salariales que se observan constituyen evidencia indirecta de discriminación salarial por sexo, por cuanto los datos sobre los salarios que obtienen los hombres y las mujeres no se refieren a los pagados exactamente en los mismos empleos. Sólo en este caso se podría afirmar que no se cumple la norma: "a igual trabajo, igual remuneración". Los antecedentes estadísticos de que se dispone normalmente ponen en evidencia más bien los fenómenos de segmentación ocupacional, esto es, que las mujeres tienden a ocuparse en empleos de remuneraciones medias más bajas y de discriminación en el empleo, vale decir, el hecho de que tanto al interior de las empresas como de las instituciones en general, los hombres acceden a los puestos de trabajo de mayor jerarquía y mejor remunerados, en una proporción muy superior que las mujeres.

EDUCACION

La información básica sobre analfabetismo -originada en autodeclaración en todos los casos- y sobre niveles educativos fue obtenida de Censos de Población y Encuestas de Hogares. En el caso de Paraguay, la diferencia en la forma de medición del analfabetismo en el Censo de 1982 con respecto a 1972 produjo un considerable aumento en las cifras absolutas y relativas, restándoles comparabilidad. Respecto de niveles educativos de la población, se consigna la información para el último año disponible. Esto implica que hay diferencias significativas entre algunos de ellos, puesto que la mitad de los países informan para los años 80 y la otra, para los 90.

La evolución de la matrícula preescolar, de primer nivel, de enseñanza media y universitaria fue tomada de los Anuarios Estadísticos de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, UNESCO, al igual que la evolución de la repitencia escolar en la educación básica. No obstante, hay varios países que no registran la información sobre repitencia escolar desagregada por sexo. Los datos sobre sexismo en los textos escolares provienen de estudios realizados en los países por instituciones especializadas.

La información sobre evolución de la cobertura educacional y sobre participación femenina en los estamentos docentes fue tomada de los Anuarios de UNESCO, registros de Ministerios y Secretarías de Educación y publicaciones de los Institutos Nacionales de Estadística.

En el caso de la población indígena, la información presentada corresponde a publicaciones de centros especializados y de los Institutos Nacionales de Estadística.

SALUD

En este capítulo hay dificultades importantes con varios de los indicadores incluidos. Por una parte, los registros de salud son deficientes en muchos países en cuanto a cobertura y desagregación de la información por sexo. Por otra, la información no siempre es entregada a la Organización Panamericana de la Salud, OPS, con la oportunidad requerida, motivo por el cual hay heterogeneidad en cuanto a los años para los que está disponible la información.

La evolución de la esperanza de vida al nacer, sobre mortalidad general y sobre mortalidad infantil, así como la composición por sexo y edad de las muertes corresponden a las últimas estimaciones of iciales de CELADE (1994).

En el caso de los recursos del sistema de salud se consideró las estadísticas publicadas recientemente por la Organización Panamencana de la Salud, OPS, y por CELADE.

La información sobre condiciones básicas de salud, muertes por cáncer, casos de SIDA notificados, sobre cobertura, atención profesional del parto y nacimientos por cesárea y sobre mortalidad materna por tipo de causas también fue tomada de la OPS. No obstante, en los casos de Guatemala y Honduras, no está disponible la información sobre muertes por cáncer, y en Bolivia, Colombia, El Salvador y Nicaragua no se informa sobre mortalidad materna por tipo de causas.

Para componer el tabulado sobre principales causas de muerte por sexo se utilizó, tanto las estadísticas recogidas por la OPS como aquellas publicadas por los Ministerios de Salud e Institutos Nacionales de Estadística incluidas en los libros de cada país. Se conformó un solo cuadro regional a partir de las cinco principales causas de muerte informadas a la OPS por cada país, las que no son recogidas en su totalidad. No obstante, existen graves insuficiencias en la cobertura de las estadísticas vitales en varios países, particularmente en Bolivia, Ecuador, Paraguay y Perú, restando confiabilidad a los datos. Las fechas, que corresponden a la de la última información disponible, son dispares, lo que dificulta en algunos casos las comparaciones.

Los nacimientos en mujeres en edades de riesgo obstétrico corresponden a la última información disponible en CELADE. La evolución de la mortalidad materna proviene tanto de las estadísticas de la OPS como de los Ministerios de Salud.

Existen serias deficiencias en la región en cuanto a las estadísticas de morbilidad desagregadas por sexo, motivo por el cual sólo pudo incluirse información para algunos países.

En el área de la salud reproductiva existe gran deficiencia informativa en la región. Los datos sobre uso de anticonceptivos proviene de las Encuestas Demográficas y de Salud (DHS) publicados por la OPS. Asimismo, la información sobre natalidad deseada considera dichas encuestas y algunos estudios realizados por centros especializados en otros países. Para los abortos inducidos y las hospitalizaciones por aborto, se consideró las estimaciones de The Alan Guttmacher Institute sobre la base de investigaciones realizadas en varios países. El aborto está penado por la ley en toda la región, excepto en Cuba, motivo por el cual no existen registros of iciales de los abortos inducidos y en muchos países no se informa sobre hospitalizaciones.

LEGISLACION

La situación jurídica de la mujer fue analizada a la luz de cuatro grandes cuerpos legales: Constitución Política, Código Civil, Código Penal y Código del Trabajo. Cada uno de estos textos contiene las disposiciones esenciales que consagran la igualdad o desigualdad entre mujeres y hombres: derechos políticos; capacidad civil de la mujer casada y relaciones familiares y patrimoniales; tipificación especial de ciertos delitos en que la mujer es autora o víctima; reglamentación del trabajo femenino y protección a la madre trabajadora.

Se incluyó un breve capítulo sobre derechos reproductivos, disciplina aún en estado de formación, no codificada ni reglamentada. Su tratamiento, por lo mismo, tuvo que ajustarse a un esquema diferente, tanto en este caso como en el de los demás países, donde las situaciones son siempre distintas.

El análisis se ciñó al derecho positivo, si bien en algunas ocasiones se aludió a normas legales derogadas, para demostrar, en casos específicos, la evolución de la ley.

No fue posible obtener datos sobre la administración y aplicación de la justicia, aspecto de gran importancia, especialmente para las mujeres.

PARTICIPACION SOCIOPOLITICA

Este capítulo recoge, fundamentalmente, la información reunida en el proyecto Mujeres Latinoamericanas en Cifras para cada país, no correspondiendo detallar las fuentes en esta oportunidad. Sin embargo, se hizo un esfuerzo especial para actualizar y completar dicha información, especialmente por la velocidad con que varían algunos indicadores sobre participación sociopolítica y de acción de gobierno en favor de las mujeres.

Una de las fuentes que se utilizó para actualizar dichos datos fueron los informes nacionales elaborados por los gobiernos para la Conferencia Regional de América Latina y el Caribe sobre la Integración de la Mujer en el Desarrollo Económico y Social realizada en Mar del Plata en septiembre de 1994, a los que se tuvo acceso gracias a la Unidad Mujer y Desarrollo de CEPAL., También se recurrió a la red de investigadoras en los distintos países, especialmente en aquellos con cambio de gobierno reciente.

En los casos de los países federados se entrega información a nivel federal. Un vacío que llama la atención se presenta en el Poder Judicial en los casos de Bolivia y Brasil, en que sólo se obtuvo datos sobre el nivel de Corte Suprema.

No fue posible subsanar las deficiencias en la información sobre participación femenina en partidos políticos, en organizaciones sindicales y populares, en organizaciones gremiales y empresariales. Tampoco sobre organizaciones indígenas o negras.

Sin duda, las mayores dificultades de información en este capítulo corresponden a las organizaciones de mujeres. En este caso se mantuvo la información reunida por país y se confeccionó cuadros en aquellos casos en que la información era comparable. Para el resto, se construyó un relato histórico considerando los eventos y principales actividades de las mismas registradas, tanto en los informes de las investigadoras de cada país como por la revista Mujer/Fempress.

Las tasas específicas de actividad para los grupos etarios que aparecen en la página 73 no revelan la existencia del llamado "patrón bimodal de participación" femenina constatado en algunos estudios. Dicho patrón se explicaría por el retiro de mujeres de la actividad en las edades que coinciden con el período de procreación (entre los 20 y los 24 años, por ejemplo), y su reintegro posterior al mercado de trabajo. Es posible que este patrón de comportamiento se dé en zonas urbanas de algunos países, aunque para su constatación se requiere una mayor desagregación de las tasas de actividad por edades y por situación conyugal.